sábado, 3 de junio de 2017

¿Qué hacemos con Norberto?

Nació el 4 de junio de 1942. Ha cumplido 75 años, la edad canónica para presentar su renuncia al cargo de Arzobispo Primado de México, el puesto -en la práctica- más relevante en términos religiosos en este país. En la teoría, todos los obispos son iguales, pero como ocurre en todos los grupos "unos son más iguales que otros". Norberto es de este último grupo.

Comenzó a dirigir la Arquidiócesis Primada en 1995 cuando, después de su labor de intervención en Tehuacán, Puebla, y el cierre del Seresure (Seminario Regional del Sureste), el seminario caracterizado por su formación con apertura a la teología de la liberación y por formar a seminaristas de nueve diócesis. En el proceso de cierre -en 1990- intervinieron además de Norberto Rivera, Alberto Suárez Inda, Emilio Berlié, Girolamo Prigioni y Pio Laghi. Tres de ellos -Norberto, Emilio y Prigione- formaron parte de lo que se conoció como el Club de Roma junto con Onésimo Cepeda y Juan Sandoval Iñiguez. 

Premiado por Juan Pablo II, Norberto Rivera fue promovido, con el rechazo del clero local, a Arzobispo Primado de México. Sus méritos no existían más allá del cierre del Seresure, del apoyo del Club de Roma y del Arzobispo de Durango Antonio López Aviña. 

La gestión de Norberto Rivera al frente de la Arquidiócesis se caracterizó por la escasa cercanía del obispo a los fieles y sacerdotes, pero un encuentro cercano con las élites. Así, se le identificó con la teología de la prosperidad. Su gestión se caracterizó por la intervención en la Basílica de Guadalupe, la destitución del Abad Guillermo Schulemburg en 1996 -que había negado la historicidad de la existencia de Juan Diego ese mismo año-, y el nombramiento de Diego Monroy como Rector de la Basílica, le permitieron tomar control sobre las finanzas del recinto religioso y vender los derechos de propiedad de la imagen a la empresa estadunidense Viotran, el 31 de marzo de 2002. Se trata de un arzobispo que mercantilizó las expresiones de religiosidad de los mexicanos. 

Otro acontecimiento que marcó la gestión arzobispal de Norberto fue la cercanía con Marcial Maciel y la defensa a ultranza de su figura. Hasta el momento -y aun después de la condena por parte del Vaticano- no se conoce un pronunciamiento crítico del cardenal al fundador de la Legión. Por otra parte, las acusaciones de defensa y encubrimiento a sacerdotes pederastas lo siguen desde su presencia en Tehuacán, Puebla y han continuado en la Arquidiócesis de México. Esta situación lo llevó a los tribunales norteamericanos de los que salió exonerado, pero a principios de junio de 2017 ha resurgido la polémica al presentarse una denuncia por encubrimiento, y no informar a la Secretaría de Gobernación del caso de al menos 15 sacerdotes pederastas, de acuerdo con el artículo 12 de la Ley de Asociaciones Religiosas. Ante esto, el Estado Mexicano debe resolver no sólo el asunto de la denuncia mediante investigación, sino posicionarse ante los ministros de culto y superar la política del "dejar hacer, dejar pasar" con la que suelen tratar a los líderes religiosos.

El 1 de junio de 2017 ha sido recibido en audiencia por el Papa Francisco junto con Alberto Suárez Inda y Jorge Carlos Patrón Wong. Dos amigos del Papa. El primero arzobispo emérito de Morelia, y el segundo Prefecto de la Congregación del Clero en Roma. La visita fue con motivo de la reunión del grupo que dirige los seminarios en el mundo.

La pregunta en el aire, tanto en las autoridades mexicanas como vaticanas no es otra sino ¿Qué hacemos con Norberto?

Norberto, hábil como es, ha empezado a recurrir a su red de relaciones para presionar al Vaticano para permanecer un mayor tiempo en su cargo, o al menos contar con un trato que le permita continuar su vida de prosperidad. El problema para Norberto es que en el Vaticano no se encuentra un amigo, sino un crítico de su estilo de ser obispo. Con todo, Francisco seguramente se pregunta ¿qué hacemos con Norberto?


martes, 28 de marzo de 2017

Los franciscanos de Jalisco entre la espada y la pared

Los franciscanos de Jalisco se encuentran entre la espada y la pared. Por un lado, las autoridades gubernamentales no han mostrado interés en responder a las insistentes preguntas sobre los efectos que la construcción de la Línea Tres del Tren Ligero en Guadalajara está generando en el Templo de San Francisco de Asís.

El templo inició su construcción en 1531 como una capilla de adobe en Tetlán, después en el Barrio de Analco y posteriormente hacia 1568 se inició la construcción del actual edificio en lo que hoy es el centro de Guadalajara. La construcción en 1580 contaba ya con tres naves. Debido a diferentes circunstancias el templo y el convento han sufrido a lo largo de sus siglos de existencia distintos conflictos. Entre ellos destaca la destrucción de su huerta, dos capillas -la de San Antonio y la de San Roque-, la destrucción del convento, y un incendio. Hoy se encuentra agrietado y con posibilidades de colapsar.

Los franciscanos, constructores del templo y sus guardianes hasta el presente han estado insistiendo en su conservación. El templo como tal, no es propiedad de la Arquidiócesis, sino del Gobierno Federal desde el periodo de nacionalización de los bienes eclesiásticos, y por lo tanto su resguardo final corresponde al Instituto Nacional de Antropología e Historia, por eso los franciscanos que tienen el cuidado del sitio esperan de las autoridades federales una respuesta a la crisis que vive el templo.

Una cuestión que hay que aclarar es que en la relación con el arzobispado tapatío, los franciscanos deben seguir únicamente los lineamientos pastorales del Arzobispo, pero no están bajo su obediencia absoluta por tratarse de una Orden Religiosa de derecho pontificio.

Por otra parte, el Cardenal Robles, ha asumido una postura de distancia con el clero local, incluido el clero religioso y en este caso con los franciscanos. De esta forma, ha decidido descalificar los argumentos de los frailes y apoyar a los responsables de la construcción del templo. Así lo ha señalado al pedir que no se maximice la existencia de grietas, como lo ha hecho notar tanto el grupo de expertos que ha formado el Provincial, y académicos que conocen el tema. El cardenal por su parte ha mostrado su apoyo a las autoridades al señalar que confía en ellas para realizar la obra pues "son las únicas que tienen competencia para prevenir y evitar daños mayores" (El Informador, edición del 26 de marzo 2017). 

Ante esta circunstancia los franciscanos están entre la espada y a pared: por un lado las autoridades no dan respuesta a su petición de información y resguardo de este bien nacional; y por el otro, un cardenal responsable de la pastoral y de la arquidiócesis que prefiere minimizar los datos técnicos. Una visita al lugar muestra a simple vista que están más protegidos los arcos de la Plaza que datan de mediados del siglo XX que el mismo templo. 

lunes, 13 de marzo de 2017

La complejidad de hablar de temas religiosos

Este texto tiene una perspectiva personal. Hace ya 19 años que estoy metido en el asunto del diálogo interreligioso, y más de 30 en el conocimiento y estudio de los cristianismos. Esto me ha llevado a leer, conocer, estudiar distintas tradiciones religiosas, sus planteamientos morales y hasta sus sesiones de culto a las que he sido invitado. 

En todos los casos, no hay uno solo en que no suceda esto -sean católicos, cristianos pentecostales y neopentecostales, ateos, judíos, musulmanes, hare krisna, budistas de distintas escuelas, santería, religiones de raíz indígena o de nuevos movimientos de mexicanidad, creyentes bahaí o de luz del mundo, anglicanos, presbiterianos, congregacionalistas, testigos de Jehová, devotos del Cristo científico o del curso de milagros, movimientos esotéricos- hay tres características que comparten: la convicción de que la suya es la religión verdadera y por tanto absolutizan su postura religiosa; la segunda característica es que manejan un discurso circular, es decir: dan por sentado que sus argumentos son la verdad para terminar leyendo los acontecimientos de modo ideológico, donde vuelven a sostener sus principios de fe. El tercer rasgo es que -sutil o explícitamente- intentan motivar la conversión a su sistema de creencias.

La segunda característica, es decir el discurso religioso, es una de las más complejas. El creyente suele partir de que quien le escucha comparte su cuerpo de creencias o que al menos está interesado en ellas. La crítica no la conciben como algo posible, sino como algo que viene del desconocimiento. La conversación gira alrededor de sus posturas y si es el caso, alrededor del libro sagrado que usan. Cuando no hay mas que circularidad y escasa reflexión teológica, se recurre a la recitación de los textos sagrados, como si el simple hecho de aludir el texto garantizara la criticidad. Esto sucede particularmente en los hare krisna, los Testigos de Jehová y en la Luz del Mundo. 

En el asunto del diálogo interreligioso, el investigador debe hacer una disección de la forma y el fondo del discurso religioso, a riesgo de aceptar como válidas todas las opiniones. Se suele reconocer que en el fondo todas las religiones respectan la regla de oro: no hagas al otro lo que no deseas para ti. Si bien esto es cierto, en el fondo se trata de un discurso que debe pasar por la prueba de fuego del diálogo, de la comprensión de las creencias del otro, y del reconocimiento a creer de manera distinta. 

El contacto con estos creyentes me ha permitido valorar y reconocer estos elementos del discurso religioso que están como supuesto a la base de cualquier diálogo sobre el tema. Pero para ir más allá de la tercer característica, que podríamos llamar también tercer riesgo, se requiere dejar en claro que si bien el investigador ante el creyente es percibido como un potencial creyente, en realidad uno es un indagador de argumentos, de creencias y de prácticas. Con esto claro, se puede entrar en el horizonte de sentido del otro para considerar qué cree, que no cree, que practica y qué deja de lado. 

jueves, 5 de enero de 2017

Retomando el tema religioso... ahora el Estado Laico

El tema del Estado laico, es uno de los referentes icónicos de la identidad nacional. En un escenario básico se pueden detectar al menos dos tensiones: la confrontación entre gobierno y jerarquía; y la comprensión del término laico, y sus correlativos como laicidad y laicismo.
 
En términos llanos, habrá que señala que en su raíz etimológica, laico señala el carácter de pertenencia al pueblo; y por oposición a la vinculación con cuestiones religiosas. El sentido del término laico expresa la separación sagrado-profano, aludiendo a que lo laico tiene un contenido popular profano, y que por tal motivo su valoración se da en la perspectiva inmanente.
 
Las tensiones derivan de una comprensión reduccionista del concepto laico, para centrarse en la oposición. Así, en México se ha llegado a considerar que lo laico es la oposición a la fe religiosa, cuando en su sentido más profundo, el laicismo, es garantía para la profesión o no, de una fe religiosa, sin que esto implique -entre otras cosas- su difusión.
 
Por su apuesta por garantizar la convivencia de perspectivas diversas en una sociedad pluralista, el laicismo es un componente de la ética de mínimos, pues las creencias religiosas se desarrollan como éticas de máximos. Esta idea no se puede perder de vista cuando se trata de definir el sentido, alcance y consecuencias de definirnos como estado laico.
 

domingo, 3 de abril de 2016

Destino de la Iglesia mexicana hasta 2018

La segunda semana de Pascua -4 al 8 de abril de 2016- los obispos mexicanos se reúnen en asamblea para atender dos asuntos: evaluar la visita del Papa Francisco a México, y elegir a los obispos que dirigirán la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) en el periodo 2016-2018. Esta reunión y la elección del Consejo de la Presidencia marcará el destino de la iglesia mexicana, debido a que las decisiones ahí tomadas, estarán marcadas por el discurso que el Papa dirigió a los obispos. Dicho mensaje plantea los problemas que el Papa observa en el desempeño de muchos obispos en el país: "es necesario para nosotros, pastores, superar la tentación de la distancia –y dejo a cada uno de ustedes que haga el catálogo de las distancias que pueden existir en esta Conferencia Episcopal; no las conozco, pero superar la tentación de la distancia– y del clericalismo, de la frialdad y de la indiferencia, del comportamiento triunfal y de la autoreferencialidad".

La cuestión es que las distancias entre algunos obispos y el Papa -que se  encuentran a la luz pública- se perciben en un trabajo pastoral que hace más énfasis en la forma que en el fondo, en la sacramentalización y no en la búsqueda de la justicia, lo que le hizo señalar que "se necesita una mirada capaz de reflejar la ternura de Dios. Sean por lo tanto Obispos de mirada limpia, de alma trasparente, de rostro luminoso. No le tengan miedo a la transparencia. La Iglesia no necesita de la oscuridad para trabajar. Vigilen para que sus miradas no se cubran de las penumbras de la niebla de la mundanidad; no se dejen corromper por el materialismo trivial ni por las ilusiones seductoras de los acuerdos debajo de la mesa; no pongan su confianza en los «carros y caballos» de los faraones actuales, porque nuestra fuerza es la «columna de fuego» que rompe dividiendo en dos las marejadas del mar, sin hacer grande rumor (cf. Ex 14,24-25)".

¿Serán los obispos mexicanos capaces de detenerse para reconocer las distancias que tienen entre ellos, y las que tienen con los problemas de sus feligreses? ¿podrán superar la cercanía a los faraones actuales -tanto de la política como de la economía- para no perder  el "tiempo y energías en las cosas secundarias, en las habladurías e intrigas, en los vanos proyectos de carrera, en los vacíos planes de hegemonía, en los infecundos clubs de intereses o de consorterías"? Para no dejarse "arrastrar por las murmuraciones y las maledicencias?".

De no hacerlo, y proceder como ha sucedido desde la época de Prigione en México, el nuevo grupo ascendente con Robles a la cabeza -que sustituye al llamado club de Roma-, continuará en los cargos y con una política eclesial que no logrará cambios. Por eso, en esta reunión se decide el destino de la iglesia mexicana al menos para los próximos tres años bajo la pregunta ¿continuar o transformar? Existen obispos que están en la línea de la transformación eclesial que solicita Francisco, pero son los menos. La mayoría busca mantener el status que han logrado. Por eso, no se ven cambios sustanciales en las elecciones de la CEM ni en la iglesia mexicana. Sin embargo, de la capacidad de sentirse interpelados por el mensaje del Papa, los obispos podrían perfilar el nuevo rostro de la Iglesia que se atreve a reconstruirse, y que ya les ha señalado Francisco: 
  1. una iglesia con una mirada de ternura que refleje la ternura de Dios, 
  2. que sea hogar y resguardo, 
  3. que sea capaz de interceptar la pregunta que grita en el corazón de la gente, 
  4. que no minusvalore el desafío ético y anticívico del narcotráfico,
  5. que no se refugie en condenas genéricas –formas de nominalismo– sino que exigen un coraje profético y un serio y cualificado proyecto pastoral, 
  6. que favorezca la reconciliación de las diferencias y la integración de las diversidades; 
  7. que promueva la solución de los problemas endógenos, 
  8. que no ofrezca respuestas viejas a las nuevas demandas,
  9. que se canse en la tarea de evangelizar,
  10. que no abandone a sus sacerdotes,
  11. que tenga mirada de conjunto y de unidad,
  12. que no tenga príncipes sino comunidades testigos del Señor,
  13. que conserve la comunión.
Si esto no son capaces de verlo los obispos, se quedarán rumiando -como el Cardenal Rivera- la frase, que por cierto no era nueva, y que les ha hecho mucho ruido a algunos: "Esto no está en el texto pero me sale ahora. Si tienen que pelearse, peléense; si tienen que decirse cosas, se las digan; pero como hombres, en la cara, y como hombres de Dios que después van a rezar juntos, a discernir juntos. Y si se pasaron de la raya, a pedirse perdón, pero mantengan la unidad del cuerpo episcopal". Pero ahí no estaba el centro del discurso, aunque como decimos en México, al parecer "si el río suena es porque agua lleva" y por eso algunos obispos están molestos. El que tenga oídos para oír, que oiga...

domingo, 6 de marzo de 2016

El arzobispo que no quiere ver ni oir

Norberto Rivera
Terrible que SIAME: Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México con su arzobispo al frente, no sea capaz de leer con claridad el discurso del Papa a los obispos mexicanos, y se dedique a tejer rumores y deslizar descalificaciones, señalando que mal aconsejaron al Papa "¿O será que las palabras improvisadas del Santo Padre responderían a un mal consejo de alguien cercano a él? ¿Quién mal aconsejó al Papa?"... tal parece que Norberto Rivera siente ya la sustitución cercana y quiere llevar a otros obispos a sospechar para no atender las indicaciones de Francisco. El Cardenal no se puede desentender de este escrito que es el editorial del órgano oficial de información la Arquidiócesis de México del 6 de marzo de 2016, sin embargo, de acuerdo a su estilo, se deslindará de toda intención negativa.

Norberto Rivera responsable de SIAME. Foto tomada de El Informador
Uno más de los problemas del arzobispo Rivera -que con esto asume una condición pendenciera- es que "no ve ni oye" que no tiene futuro en la reunión de la CEM de abril... al tiempo.

En el lenguaje religioso al Arzobispo Primado se le puede aplicar la frase bíblica "viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden" (Mt 13,13). Norberto -y con él algunos más- no ve que se requiere un cambio en la institución católica, y que éste va asociado a un alejamiento de la perspectiva de ser "príncipe de la iglesia" para acercarse a las periferias. Esto conlleva un alejamiento de las prácticas que cuestionó el Papa Francisco en su discurso. 

El artículo de SIAME es uno de los mejores ejemplos de la ambigüedad del lenguaje de un sector de los obispos, representado en este caso por Norberto Rivera: suaviza el discurso, señala que siempre han estado comprometidos y que el discurso del Papa fue en una dirección distinta, para terminar deslizando la sospecha "¿Quién mal aconsejó al Papa?". Al parecer, la cercanía de su sustitución anticipada, le ha nublado la claridad de juicio.

Consulta:

miércoles, 24 de febrero de 2016

"Como hombres de Dios". Mensaje a los obispos... pero también para todos

Obispos mexicanos escuchando al Papa Francisco
Los primeros mensajes del Papa Francisco en México tienen un hilo conductor: la vida no puede desarrollarse alejada de la mirada de ternura hacia el otro. 

Cuando por ternura se entiende el sentimiento de bondad hacia el otro por su situación de vulnerabilidad o delicadeza, la palabra adquiere una fuerza inusitada porque permite cuestionar no sólo las prácticas sociales, políticas y religiosas, sino las estructuras mismas del poder, sea del tipo que sea. Esta palabra ha estado presente en los tres encuentros del primer día de la visita del Papa a Mexico. Ha sido como el telón de fondo sobre el que se ha montado tres escenarios: el del encuentro con la clase política, el del encuentro con los obispos, y el de la convivencia con el pueblo en la Basílica.

La ternura como preocupación empática por la vulnerabilidad de las mayorías, le ha hecho decir al presidente: "La experiencia nos demuestra que cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano, la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte, causando sufrimiento y frenando el desarrollo". al mismo tiempo señaló que la acción gubernamental "no es sólo un asunto de leyes que requieran de actualizaciones y mejoras —siempre necesarias—, sino de una urgente formación de la responsabilidad personal de cada uno".

Así también lo hizo saber a los obispos, a los que desde el concepto de ternura cuestionó su trabajo y los logros de su desempeño: 


Sean por lo tanto obispos de mirada limpia, de alma transparente, de rostro luminoso. No le tengan miedo a la transparencia. La Iglesia no necesita de la oscuridad para trabajar. Vigilen para que sus miradas no se cubran de las penumbras de la niebla de la mundanidad; no se dejen corromper por el materialismo trivial ni por las ilusiones seductoras de los acuerdos debajo de la mesa; no pongan su confianza en los «carros y caballos» de los faraones actuales.
Presidente de la Conferencia de obispos mexicanos
La limpieza y la transparencia aparecen como los primeros ejes de la ternura. En contraposición se encuentran: la mirada en penumbras, el materialismo trivial y los acuerdos soterrados. Se trata de perspectivas que se convierten en idolátricas cuando se pone su confianza en los carros y caballos de los faraones actuales. De esto se siguen las consecuencias:


No pierdan, entonces, tiempo y energías en las cosas secundarias, en las habladurías e intrigas, en los vanos proyectos de carrera, en los vacíos planes de hegemonía, en los infecundos clubs de intereses o de consorterías. No se dejen arrastrar por las murmuraciones y las maledicencias [...] Les ruego no caer en la paralización de dar viejas respuestas a las nuevas demandas [...] es necesario para nosotros, pastores, superar la tentación de la distancia -y dejo a cada uno de ustedes el catálogo de las distancias que puedan existir en esta conferencia episcopal- del clericalismo, de la frialdad y de la indiferencia, del comportamiento triunfal y de la autorreferencialidad [...]La misión es vasta y llevarla adelante requiere múltiples caminos. Y, con más viva insistencia, los exhorto a conservar la comunión y la unidad entre ustedes. Esto es esencial hermanos, esto no está en el texto pero me sale ahora: si tienen que pelearse, peléense, si tienen que decirse cosas, se las digan, pero como hombres, en la cara y como hombres de Dios, que después van a  rezar juntos, a discernir juntos y si se pasaron de la raya, a pedirse perdón pero mantengan la unidad del cuerpo episcopal.

¿Qué se sigue de estas consideraciones desde la mirada de la ternura?  Los planteamientos -aunque corresponden directamente a los obispos pueden ser asumidos -salvando las diferencias- por quienes tienen un cargo de responsabilidad, pues se trata de una perspectiva que acentúa el cuidado del otro como eje de la convivencia.

Esta conferencia se presentó en Iteso en 2024 para ofrecer una reflexión sobre el legado y el impacto de Jorge Manzano SJ en el fomento del ...