Los medios de comunicación hacen eco de la declaración de los legionarios de Cristo en que reconocen los actos de abuso sexual de Marcial Maciel, piden disculpas a los ofendidos y mencionan que no pueden tomarlo como modelo de vida.

En el proceso de análisis, derivado desde 2004 y cerrado en 2006 se concluye con la "certeza moral suficiente" sobre las acusaciones. Esto indica que la negación de las acusaciones realizadas entre 2006 y 2009 y la lectura de la sanción canónica como "una cruz" para el P. Maciel era un recurso que no mostraba la verdad.
Lo anterior y la lectura del COMUNICADO sobre las presentes circunstancias de la Legión de Cristo y del Movimiento Regnum Christi «Reprobamos éstos y todos los actos contrarios a los deberes de cristiano, religioso y sacerdote en la vida del P. Maciel...», permite preguntar: ¿por qué a pesar de la certeza moral de una institución tan respetada por los legionarios, como es la Iglesia, no se aceptó la existencia de estos delitos y se le planteó una interpretación como "cruz" similar a la de Cristo? ¿Por qué si las víctimas son concretas y se conocen sus nombres, el comunicado se conforma con un reconocimiento genérico que no hace justicia a las víctimas? Se trata de una petición de perdón al aire: "Queremos pedir perdón a todas aquellas personas que lo acusaron en el pasado y a quienes no se dio crédito o no se supo escuchar pues en su momento no podíamos imaginarnos estos comportamientos".
Finalmente ¿qué significa en concreto la afirmación central "reprobamos estos actos"? Queda todavía sin reconocerse el papel que tuvo la Legión en este asunto, porque en el caso de un fundador de una congregación tan fuerte, éste no podía realizar acciones sin ayuda que al menos permitiera a los suyos -como a las mamás- saber dónde andaba... Un reconocimiento plenamente cristiano -hasta donde lo entiendo- tiene que pasar por el reconocimiento de la propia responsabilidad.
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