martes, 30 de noviembre de 2010

Una nota incómoda

Las circunstancias conservadoras de la sociedad tapatía hacen que muchas cosas no salgan a la luz pública, sobre todo las referentes a la iglesia católica. En esta semana sorprendió que la edición 1778 de la Revista Proceso del 28 de noviembre del 2010 haya publicado en sus páginas 42-43 la nota de una carta de los sacerdotes al arzobispo de Guadalajara con el título "Que se calle, que se vaya..." La nota no apareció en la edición electrónica de la revista Sin embargo, dicha información apareció completa en el Diario Digital Juárez. No aparece una explicación clara de la "desaparición virtual" de esa nota, que pone de manifiesto las tensiones que existen en un sector del presbiterado tapatío ante el desempeño del arzobispo. 

Dicho sector sacerdotal pone sobre la mesa de la discusión la preocupación de un sector formado en la pastoral y alejada del escritorio de la autoridad. Si bien no se puede esperar un cambio en el modo de conducirse del arzobispo, es posible que estas tensiones condicionen la relacion del presbiterio con el futuro arzobispo de Guadalajara que muchos esperan ya, a pesar de haber pocas señales en el horizonte.

Leer artículo completo: aquí.

lunes, 1 de noviembre de 2010

La pretendida castidad

El asunto de la sexualidad siempre ha sido un problema para las religiones acostumbradas a establecer una separación en distintos planos: lo sagrado y lo profano, Dios y el hombre, el cuerpo y el alma…. En el caso del catolicismo, el asunto se torna más complejo cuando se pone como condición para llegar a Dios el control del cuerpo y el alejamiento del placer. A la base de la discusión sobre los homosexuales, la diversidad sexual, los matrimonios gay y la propuesta por la castidad se entrecruzan tres problemas: el silenciamiento y olvido de la corporalidad, el deseo de homogenizar a la sociedad en torno a un único modelo de vida y la invisibilización y control de las diferencias para que no se noten.

La derecha y los grupos conservadores dentro de la iglesia no están acostumbrados a hacer teología sino a repetir las fórmulas del pasado que les dan seguridad, por eso llevan el debate al plano del discurso moralizador que ya no funciona pero que se repite como eco, a ver si pega. A estos predicadores de la moral se les olvida que la teología ha de hacerse para resolver preguntas fundamentales, que la recomendación por la castidad no resuelve, por ejemplo: ¿qué imagen de Dios están proponiendo con este tipo de discursos? ¿la idea de un Dios que se espanta de la sexualidad, de la diferencia? ¿la de un Dios que no acepta la pluralidad? ¿la imagen de un Dios que aunque diga que respeta la libertad después da marcha atrás imponiendo un solo estilo de vida? ¿la perspectiva de un Dios excluyente, homofóbico y preocupado por controlar a los humanos?

La intención de control de una sociedad, de ejercer el poder incluso en las cuestiones más íntimas, la culpabilización del deseo y el reforzamiento de esquemas de pecaminosidad son cuestiones que pensadas a la luz de una sana lectura del evangelio, desde el criterio de Jesús “la verdad les hará libres”, implica no dar por supuesto que las respuestas construidas a lo largo de los años, por la tradición que tienen son la verdad. En el contexto actual donde más de la mitad de los jóvenes mexicanos de acuerdo a la Encuesta Nacional de la Juventud no toman en cuenta los discursos de la Iglesia sobre la sexualidad, el llamado a la castidad no será sino “más de lo mismo”; el reto que tiene la Iglesia Católica y el Gobierno de Jalisco no es evitar los matrimonios homosexuales, el  encubrir la diversidad sexual o invisibilizar las “conductas pecaminosas” sino abrir el espacio para la discusión desde el lugar de los implicados a la luz de una perspectiva que honestamente tome los criterios del evangelio. De otro modo, las respuestas y planteamientos de este congreso serán voz en el desierto o apenas llegarán al grupo de amigos que piensan que tienen a Dios en sus manos y que confunden su propio discurso con Palabra de Dios.

La organización de talleres para “comprender y sanar la homosexualidad” como se pretende con el Congreso “Camino a la castidad” busca mirar a los homosexuales y quienes no viven la castidad como enfermos. Es pretensioso utilizar el verbo sanar al lado del término comprender, pues la idea de sanar implica una comprensión previa. El asunto es que la comprensión parte del lugar donde se mira y si esta es prejuiciada, entonces no se avanza en el conocimiento. Me atrevo a pensar que nada nuevo se comprenderá en este encuentro que se inscribe en la lógica de una iglesia neoconservadora. Si bien hay que distinguir que dentro de la Iglesia existen corrientes que se alejan de la visión tradicional y ofrecen cercanía sin descalificar al homosexual, en el centro-occidente del país existe una iglesia que se repliega sobre sí misma y que para subsistir sólo presenta su lectura de la realidad como válida y descalifica lo que le parece sospechoso contra lo que considera la “sana costumbre”. Un acontecimiento de esta naturaleza, apoyado por el Gobierno del Estado, no es deseable en un estado democrático y laico, pues se trata de un ejercicio parcial de la autoridad que pretenden hacer la voluntad de Dios cuando se deberían ocupar de algo más concreto como cumplir la voluntad del pueblo. La iglesia tiene derecho a expresar su opinión, nadie le niega este derecho, aunque si reconociera que no es una institución homogénea y que hay matices en la interpretación de su doctrina daría voz los que dentro de la misma plantean los asuntos de otro modo, y abriría el tema a debate. 

Este congreso como muchos otros, tienen mal sabor porque surgen de la pretensión de tener la verdad y hacer la voluntad de Dios desde el chantaje emocional al pensar que como único camino de vida “Dios te quiere casto”, una manera distinta de interpretar el mismo asunto sería la perspectiva de aprecio por lo que Dios ha creado y el aprecio por el disfrute de las acciones de cada ser humano que busca definirse libremente frente a Dios. Si el congreso no fuera moralista, se abriera a la discusión de opiniones, y pretendiera buscar la voluntad de Dios al crear la diversidad valdría la pena, pero el programa indica que será otra vez un suceso de reivindicación de las corrientes conservadoras de la Iglesia y del estado a las que ya nos estamos acostumbrando en Guadalajara, no en balde nos califican de mochos en otros lados del país. Pero bueno, siguiendo una de las enseñanzas de Tomás de Aquino, será un mal menor pues en época de crisis, asistirán al encuentro no los que ganan 700 pesos a la quincena sino los privilegiados que pueden pagar 16 salarios mínimos más los gastos de hospedaje y transportación. Finalmente es un evento para minorías… los demás seguirán oyendo los discursos moralizantes y pasarán de largo haciendo lo que piensan que está bien sin hacer caso a lo que se diga, venga de donde venga, de los funcionarios públicos o de la iglesia.

Une a gobernador y arzobispo de Jalisco proyecto para ‘curar’ gays

Víctor M. López Alvaro, periodista de Proceso publica esta semana un artículo que se reproduce también en El Diario de Juárez, sobre el tema de la "curación" de la homosexualidad favorecido por un convenio entre autoridades del estado de Jalisco, el arzobispado de Guadalajara y grupos católicos conservadores.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Yo no fuí...

Tal vez es demasiado espacio dedicado al asunto, pero hoy la defensa legal de Sandoval ha respondido al Juez Undécimo de lo Civil en Jalisco que:
La palabra maicear tiene más de una interpretación y se emitió “en un contexto de defensa a la familia” y debe tomarse como tal; si los medios le dieron otro sentido, entonces estos son responsables del “posible” daño moral del que le se acusa, respondió el cardenal de Guadalajara en su defensa legal a la demanda interpuesta por el jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard.
“En ejercicio de su libertad y en cumplimiento de sus obligaciones pastorales, (Sandoval Iñiguez) ha levantado la voz y expresado constantemente su desacuerdo con cualquier norma jurídica que contribuya a la desintegración de la familia y al perjuicio de la infancia”, indica la declaración presentada al juez Undécimo de lo civil en el estado de Jalisco, Guillermo Rentería Gil.
Las expresiones del cardenal “las que realmente dijo y que se emitieron en un contexto de defensa a la familia se toman como tal", prosigue.
La palabra que empleó "no es un concepto jurídico ni tampoco una palabra que amerite una sola interpretación, es una expresión de origen popular y por lo tanto encuentra tantas interpretaciones como personas que la empleen, o tantas interpretaciones como las que le den los receptores de esa expresión", añade.
"El vocablo 'maicear' no tiene una sola interpretación, así que es de la exclusiva responsabilidad, decisión o carácter del intérprete, el sentido que se le quiera dar a dicha palabra. Así de sencillo", concluyó su respuesta legal. Leer la nota completa
 Si bien se trata de una nota periodística vale la pena detenerse un poco en ella: 
  1. Existe un desplazamiento de la responsabilidad en la emisión del comentario sobre el "maiceo a los ministros de la Corte". Del conflicto e interpretación no se asume la responsabilidad y se incluye a un nuevo actor que no tiene identidad clara: los medios. Por otra parte se elude asumir la responsabilidad en la emisión del comentario y se le reduce al ámbito pastoral que legalmente noe xiste.
  2. Si bien es cierto que el término maicear puede tener distintos sentidos y con ello reconoce la polisemia del lenguaje, no se aplica el mismo criterio al término  matrimonio.
  3. Nadie niega que las declaraciones fueron emitidas en el uso de la libertad y en cumplimiento de las obligaciones pastorales, aludir a este argumento como razón distrae de lo esencial: los dichos acusatorios deben probarse sin que esto menoscabe la libertad de expresión, de otra forma se trata de una calumnia incluso en deshonra de la libertad de expresión.
  4. Habría que demostrar -sin dar por supuesto- que las normas jurídicas criticadas atentan contra la familia, y por otro lado reconocer que el debate se da en dos planos: el que se refiere a la norma jurídica misma, y el de la descalificación a los actores políticos.
  5. Nadie niega expresar una voz pastoral a los ministros religiosos. Esta voz pastoral puede hablar de desacuerdos, conflictos, posicionamientos diferentes pero nunca podría en nombre de lo que se defiende ir contra la persona humana. Un tratamiento caritativo junto con la palabra orientadora  podría haber sido mejor recibido.
  6. El uso del término maicear evidentemente no se emitió en un contexto jurídico sino de descalificación, de ofensa que intenta describir pero al calificar no logra su objetivo.
  7. Si bien es cierto que la interpretación es responsabilidad del intérprete, habría que aplicar el mismo criterio a los conceptos emitidos por una iglesia, sea la que sea. De otra manera no se mide con la misma vara.
El asunto final en este debate es definir ¿cuál es el papel de la iglesia en una sociedad democrática y cuál el papel del Estado en una sociedad creyente? ¿cuáles son los límites de ambos? dicho de otra manera ¿qué tan razonables son las razones del Estado y de la Iglesia?

Una pregunta queda en el aire ¿Por qué en Bélgica, Holanda, España, Canadá, Sudáfrica, Noruega, Suecia, Portugal, Islandia, Argentina y seis estados de la Unión Americana: Massachusets, Connectiuc, Iowa, Vermont, Nuevo Hampshire, Washington DC las iglesias no han realizado acciones similares a las que vemos en México?

martes, 12 de octubre de 2010

La fe en tiempos de crisis

Hace ya dos años, en 2008 el P. Camilo Maccise, impartió en Iteso en Guadalajara, la conferencia La fe en tiempos de crisis. Se trata de una revisión de la situación de la religión y la fe en tiempos conflictivos cuando apenas empezaba a ventilarse la dinámica actual de la problemática de la Iglesia. A dos años de distancia no parece haber perdido vigencia. El video está dividido en tres partes:
 




¿Mensajes tras los símbolos?

Este 12 de octubre, durante la romería y la posterior celebración de la Misa, acompañaron al Cardenal de Guadalajara varios obispos. Entre estos obispos se encontraban los obispos castrenses de varios países  latinoamericanos. Hasta aquí la nota que podría pasar desapercibida, pero que requiere un análisis.

Analizar las actuaciones de la Iglesia no puede quedarse en la anécdota o el mero reporte periodístico. ¿Cuál es la causa de esta presencia de obispos castrenses en México? ¿Cuál es la razón de que Sandoval haya mencionado sólo a estos obispos de manera particular y no al resto de los que estaban participando? ¿sólo la deferencia a los invitados? Las acciones clericales  suelen ser simbólicas por lo que requieren de interpretación. Hace ya unos meses se publicó en este sitio que la existencia de sacerdotes castrenses en México es una realidad, de manera que la presencia de estos  pastores en un evento tan importante da la impresión de arropar a Sandoval frente a sus conflictos con algunas instancias del Estado mexicano, y por otra parte, deja entrever una de las estrategias que la Conferencia del Episcopado Mexicano: buscar la presencia de clérigos enmedio del Ejército.

lunes, 11 de octubre de 2010

La primera mujer presbítero

Como siempre José Ignacio González Faus nos ofrece una reflexión teológica seria, fuerte y contemporánea.  Como verdadero profeta de la renovación del catolicismo se sitúa en la línea de avanzada. A muchos esta reflexión les molestará, a otros les podrá llenar de esperanza. Que cada quien decida...  peor me recuerda uno de sus libros que aprecio profundamente: "La libertad de palabra en la Iglesia y en la teología"  que marcaron profundamente la reflexión de la fe en una iglesia complicada. El texto es muy interesante y reflexivo, sobre una situación que se discute cada vez más...

"La historia es confusa porque antes de ella la tierra había sido casi arrasada, no se sabe bien si por una guerra atómica o por un desastre ecológico sin precedentes, con lo que se perdió muchísima documentación. Pero el dato incontestable es que, a mitades del siglo XXII, la iglesia católica había aceptado ordenar mujeres al ministerio presbiteral. Y el primero que las ordenó fue un papa que, según unos, se llamaba Pablo y, según otros, Pedro. Sobre esto falta documentación.

Pero lo que sí se sabe es que, por aquellas fechas, una mujer sirofenicia se acercó al papa en un viaje de éste a Palestina. Le fue fácil hacerlo porque, tras el desastre aludido, los papas ya no viajaban como jefes de estado ni envueltos en una legión de guardaespaldas. Era un riesgo serio, pero los papas de aquella época lo habían aceptado para parecerse más a Jesús. Y viajaban casi de incógnito, preocupados sobre todo por ver y oír a sus fieles más que por ser vistos y oídos: porque esto otro ya era muy fácil con el increíble progreso de los medios de comunicación en aquella época." Seguir leyendo

Esta conferencia se presentó en Iteso en 2024 para ofrecer una reflexión sobre el legado y el impacto de Jorge Manzano SJ en el fomento del ...