Decía una canción que escuchaba de niño: Sufrir me tocó a mí en esta vida, llorar es mi destino hasta el morir . Eso me parecía muy triste, pero más aun la siguiente parte que importa que la gente me critique, si así lo quiere Dios, hoy tengo que cumplir . A muchos años de distancia, puedo decir que la melodía se engarza en una teología del castigo, que exalta el sufrimiento como querido por Dios. Esta teología del " sufrir me tocó a mí " refleja la tristeza y el sometimiento como modo habitual de estar en el mundo. La cuestión se opone a la idea del Dios de Jesús que ayuda a las personas a recuperar el sentido de la vida. El Dios cristiano, oscurecido en múltiples ocasiones por una teología eclesial neoconservadora o del progreso, es muy diferente. Incluso se ha de reconocer que muchas veces las iglesias, preocupadas por mantener la disciplina, el dogma y la asistencia al culto, no presentan el verdadero rostro de Dios al caricaturizarlo y crear peq...
Este blog tiene la intención de ser un espacio para pensar las creencias religiosas presentes en la vida cotidiana a través de distintas manifestaciones: culto, prescripciones morales, planteamientos teóricos, críticas y lo que se teje alrededor de ella.