Las recientes declaraciones del cardenal Sandoval una vez que ha aparecido el rumor de que será nombrado Comisario de la Legión, sólo se puede entender desde la lógica del "no quiero". Ciertamente la tarea de reformar a una institución con los vicios de la Legión es una tarea titánica y desgastante, sobre todo que requiere de una visión crítica y sensata, además de evangélica y humana, pues se trata de desmontar una estructura opresora de la libertad y de la condición humana. No es fácil y Sandoval lo sabe, pero acostumbrado a decir lo que primero viene a la boca no ha meditado en el asunto más importante: la gran oportunidad de reforma de una institución milenaria que no es infalible y que debe someterse al juicio de la historia, y desde sus creencias, al juicio de Dios. No es fàcil, sobre todo cuando como reconoce él mismo, no tiene idea de lo que es la vida religiosa, pero eso no necesariamente es importante en este caso concreto, porque lo que vivían y viven los miembros...