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miércoles, 2 de noviembre de 2022

La muerte no es el final del camino. Símbolos y ritos ceremoniales en el catolicismo

Conferencia presentada en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara: "La muerte no es el final del camino. Símbolos y ritos ceremoniales en el catolicismo", el 1 de noviembre 2022.

miércoles, 4 de mayo de 2022

Presentación del libro Religión y política en la 4T de AMLO

Fecha: Jue, 31 Mar 2022 - 17:30

Sede: Biblioteca Iberoamericana Octavio Paz

Dirección: Colón y Pedro Moreno S/N Col. Centro C. P. 44100 Guadalajara, Jalisco

 DESCARGA EL LIBRO GRATIS



Este libro tiene sus orígenes en las discusiones que un grupo de académicos iniciamos en 2019 para organizar el Seminario del Centro de Estudios Religión y Sociedad que se nombró "Religión y Política en el gobierno de la Cuarta Transformación". Las sesiones se desarrollaron en 2019 y 2020. El texto como tal se publica en 2021.

El libro que ahora presentamos surge en el contexto de preocupaciones que tienen como punto de convergencia la relación religión, lenguaje, política y moral. Se observaba que el presidente de la república, en distintos momentos mostraba preocupación por el “buen comportamiento”, por una “economía moral”, por definir “lo bueno y lo malo” entrando en el terreno de la moral… al mismo tiempo los analistas políticos y algunas voces de académicos señalaban la preocupación por la ruptura de lo que había sido la comprensión del llamado “estado laico” y sus alcances. El tema llegó hasta la Cámara de Diputados que celebró un seminario internacional sobre el tema; incluso se realizó un rastreo de las ideas de laicismo en Juárez y la masonería; así como la discusión en ambientes académicos de la Guía Ética para la transformación moral no muy difundida por publicarse antes de las vacaciones de invierno de 2020.

En esta misma dirección la cercanía del presidente con la cúpula de Confraternice y el activismo del Pastor Arturo Farela, así como el papel de los evangélicos con siete mil pastores que participan en algunos programas sociales de la Secretaría del Bienestar y en la repartición de la Cartilla Moral, así como en la operación de Centros del Bienestar, hacía pensar que se transita en México a una disolución de las fronteras entre laicismo y religión. Habrá que señalar que en estos asuntos, la iglesia católica marcó distancia al decidir no involucrarse como lo había sugerido el presidente.

Los académicos y miembros del CERyS decidimos dedicar un año completo -que se vio envuelto en la dinámica de la pandemia- al análisis y la discusión de este suceso al que titulamos Seminario Religión y Política en la 4T de AMLO. Las sesiones se desarrollaron inicialmente en el Museo Regional de Guadalajara y después por videoconferencia. Hay que decir que ya previamente en algunas sesiones del primer semestre de 2019 se abordó el tema con tres conferencias La “pobreza franciscana”: un pretexto para pensar la política en México; La Cartilla Moral: un referente de la 4T; y "La pobreza y los pobres en el Discurso del Papa Francisco".

De esas discusiones surge el texto Religión y política en la 4T de AMLO. Se decidió un título descriptivo donde aparecen dos factores en juego: la religión y la política, señalando el contexto: “la llamada” 4T de AMLO. La alusión al presidente tiene al menos dos razones: los trabajos exploran los planteamientos del presidente y algunas acciones de políticas públicas como la relación con la educación, con los pueblos indígenas, con los pobres y los migrantes. La segunda razón, es que el concepto 4T de AMLO no ha sido ofrecido por la interpretación histórica que analiza el proceso a la distancia de los años y una vez conocidas sus consecuencias le otorga un nombre; sino que ha sido definido apriori como una forma de construir una vertiente de identidad de manera apodíctica, es decir, como incondicionalmente cierto.

El texto se compone de 9 capítulos además de la presentación. En cada capítulo, los autores echan mano de su conjunto de herramientas teóricas, conceptuales y metodológicas para desagregar ideas, prácticas y políticas; analizarlas y tomar posición ante ellas en términos hermenéuticos. Con esto señalo dos características de los textos. Primero: no se trata de meras descripciones que buscan dar cuenta del asunto, sino de análisis que permiten interpretaciones y conclusiones. Al final esta es una característica que les une, se trata de abordajes hermenéuticos que permiten ubicar una línea que relaciona de manera formal a la religión y la política en el actual sexenio. Como se pueden dar cuenta, no se recurre a la palabra poder sino a la política, porque si bien pertenecen al mismo asunto, lo central es la práctica política que va siendo -permítanme la palabra- “evangelizada” por una serie de creencias religiosas. La segunda razón, es la perspectiva plural del texto. Como se señala en la introducción “Se trata de una mirada plural y lo más cercana a la realidad que estamos observando. La obra no presenta unas conclusiones generales, sino que cada autor tiene las suyas, y sobre todo, cada lector tendrá que construir sus propias consideraciones al respecto”.

De esta forma, se trata de invitar al lector a explorar claves de lectura que la relación que se establece entre religión y política en la 4T de AMLO, peor al mismo tiempo, se le invita a configurar la suya propia.

Un elemento característico de los trabajos que publicamos, y esta obra los comparte, es la pluralidad de puntos de vista para analizar un asunto. Esto marca la distancia con otros trabajos que se han publicado por otras redes de académicos, donde se comparte la misma formación o incluso perspectiva teórica. En el libro que ahora presentamos coinciden analizando el problema desde su propia óptica, estudiosos del lenguaje y la literatura, filósofos, educadores, teólogos, antropólogos, psicólogos, sociólogos. Esto convierte el texto en una especie de caleidoscopio que ofrece una mirada amplia, abierta y plural.

Por supuesto la obra tiene puntos de mejora que el lector podrá ubicar, para hacerla llegar a los autores, pero se sostiene en la honestidad intelectual desde el servicio de la reflexión que ofrece la universidad. Seguramente una limitación es que no ofrecemos conclusiones generales, pero quisimos dejar la puerta abierta al lector para que realice las consideraciones que crea convenientes.

Además de lo anterior, en el texto encontrarán lo siguiente:

1.     Religión y política: relación de paralelismo o de legitimidad. (B. Saganogo) Un texto que aborda la relación de la religión y la política en la teoría política liberal, al ser lo religioso un argumento público.

2.     Moral, religión y poder. Ejes del gobierno de López Obrador. A partir de tres referentes: las conferencias matutinas, la Cartilla Moral y la Guía ética para la transformación de México, se aborda lo que el autor llama el “evangelio de Amlo construido a partir de su sistema de creencias morales se vinculan la moral, la religión y el ejercicio del poder.

3.     La educación moral: una evangelización estratégica de la 4T. (Abraham Glz). Analiza el tema de la educación moral que constituye el eje nuclear de la 4T, revestida de un simbolismo religioso se emplea como una estrategia evangelizadora para posicionar los valores.

4.     Sitios sagrados, pueblos indígenas y la Cuarta Transformación como política pública de Estado. (Fco. Salinas Paz) se analiza la política pública referida a los sitios sagrados, en ella se destacan las claves religiosas que sustentan dicha política.

5.     La religión, la política, las elecciones y la 4ª Transformación (Masferrer). Analiza la dinámica de las creencias religiosas en México que se hizo presente de manera peculiar en las elecciones de 2018. El autor señala que “La política religiosa de la Cuarta Transformación consiste en darle un rol importante a las iglesias en los procesos de reconciliación y reconstrucción del tejido social a la vez que les asigna un rol significativo en el arrepentimiento y el desmantelamiento de importantes estructuras del crimen organizado, a la vez que pueden operar para dar nuevas perspectivas de vida entre la juventud de los sectores pobres”

6.     Reflexiones filosóficas sobre el juego de fuerzas en la Cuarta Transformación (A. Fuerte). Estudia el discurso de la 4T bajo referentes religiosos para señalar que “el discurso de Amlo tiende a la consistencia en la medida en que es utópico”.

7.     De la opción por los pobres de la teología de la liberación, a primero los pobres en la 4T. (JD Acosta) Es un trabajo que explora el discurso del presidente AMLO sobre los pobres. Para ello revisa el principio político programático de primero los pobres en la Cuarta Transformación (4T) con el principio teológico de la opción por los pobres de la Teología de la Liberación (tl). Como el autor señala: “Se trata de una aproximación interpretativa de la base conceptual político-religiosa sobre la que descansan los programas públicos enfocados hacia los sectores sociales más necesitados y dirigidos desde el Poder Ejecutivo”.

8.     Migración y religión en la 4T. Una reflexión desde la acción y palabra del P. Alejandro Solalinde Guerra. (H Vega) realiza una descripción de la política migratoria en México y sus cambios en el mismo sexenio de AMLO. En ella el autor “presenta una muestra de lo que ha sido la acción y el discurso del P. Alejandro Solalinde en torno al gobierno de la 4T a través de una revisión hemerográfica aleatoria”.

9.     El catolicismo y evangelismo en Latinoamérica de frente a los populismos de izquierda y de derecha: el caso de México en el marco de la 4T. (F. Acosta) señala que la relación religión y política no es ajena a la vida pública, y al analizar el papel de los líderes religiosos plantea que “es evidente es que obran con la intención de construir uno de corte clerical en el que, con pleno respeto a la división entre poder temporal y autoridad espiritual, el pastor mantiene una estrecha comunicación con el político y está allí para aconsejarlo, guiarlo y velar porque no favorezca ideologías como la progresista: proabortista, feminista y lésbico-gay.”

viernes, 17 de enero de 2020


La 4T (Cuarta Transformación) se ha convertido en una especie de parteaguas ideológico que el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador pretende introducir, en el imaginario de la población, como una especie de característica nodal de su proyecto de Nación. El concepto aparece como difuso cuando se trata de analizar a profundidad más allá de las alusiones histórica, pero se concretiza -entre otras cosas- en tres ideales que recuerdan los criterios religiosos: no mentir, no robar y no ser corrupto. 
En esta entrevista los académicos que hemos revisado el caso planteamos algunas vías de comprensión de un asunto que rompe -al menos en la forma- con el principio tradicional del Estado laico: la relación entre las iglesias y el poder político. 

miércoles, 3 de junio de 2015

Buenas noticias para la iglesia de Yucatán

Yucatán y la ciudad de Mérida queda en la mentalidad de muchos mexicanos un poco lejana. Al estar en el sureste mexicano y en la zona de la península, las noticias, a pesar de las redes sociales, suelen llegar tarde o impactar de manera diferenciada. Sin embargo, el día de ayer una nota sacudió la tranquila ciudad. Se trata del nombramiento del nuevo arzobispo de Yucatán, el regiomontano Gustavo Rodríguez Vera. Se trata de un obispo relativamente joven, con 60 años de edad. Con una sólida formación en términos de la doctrina social cristiana, y con una clara preocupación por los pobres, y por ejercer el ministerio en Yucatán de manera cercana con los agentes de pastoral.

Esto le hacía falta a Yucatán. La estancia durante casi 20 años de Emilio Berlié, marcó un ciclo gris para una iglesia que transitaba hacia compromiso social. El anterior arzobispo de Yucatán se caracterizó por su cercanía a los grupos de poder, particularmente a los emanados del PRI; además de tomar distancia de los marginados, los desposeídos, y por condenar al ostracismo a los sacerdotes identificados con las causas populares y los derechos humanos. Lo mismo puede decirse de la distancia que tomó de las comunidades religiosas femeninas comprometidos con el pueblo. Berlié fue un arzobispo a modo para el sistema, emanado del llamado "Grupo de Roma", que tenía a la cabeza a Girolamo Prigione. En este grupo se identifica a obispos como Onésimo Cepeda, el cardenal Rivera, Juan Jesús Posadas, y sin ser obispo, a Marcial Maciel. Este grupo hizo mucho daño a la iglesia mexicana por su conservadurismo, su cercanía con el poder que le impide denuncias sólidas, y su alejamiento del Evangelio y de las causas de los pobres. Emilio Berlié es conocido desde su época de sacerdote en la ciudad Aguascalientes, por su carácter elitista. Por eso llama la atención que el nuevo arzobispo de Yucatán señale que tendrá tres prioridades: escuchar a todos los sectores particularmente a los sacerdotes de la arquidiócesis, enseñar a los demás la preocupación y el servicio a los pobres, y trabajar en estrecha colaboración con los agentes de pastoral, sacerdotes y religiosas.

Se trata de un cambio episcopal al estilo del papa Francisco. Si bien el nuevo arzobispo no entrará en conflicto con las autoridades locales, el estilo del Norte le vendrá muy bien a la arquidiócesis del sureste mexicano, a diferencia del estilo de Berlié, pues la acción pastoral seguramente tendrá un notable sentido social.

Uno de los retos del nuevo arzobispo es tomar distancia del arzobispo emérito, que ha mencionado su deseo de quedarse en Mérida. Emilio Berlié tenía la expectativa de continuar al menos dos años más al frente del obispado y celebrar 20 años como arzobispo. Nada sucedió. El papa Francisco le acepta la renuncia a los seis meses y 28 días de haber cumplido 75 años. Con este nombramiento el papa Francisco envía un mensaje el Episcopado mexicano, que debe leerse entre líneas: los nuevos obispos titulares de arquidiócesis deben tener un claro sentido del Evangelio que se encarna entre los pobres, y por otro, cercanía con los feligreses. Lo demás, las tareas administrativas, y la necesaria gestión pastoral podrá irse aprendiendo cuando el corazón está dispuesto y la mente se encuentra abierta a los criterios del Evangelio.

Parece que el nombramiento de Gustavo Rodríguez Vega, en el cargo de arzobispo es una buena noticia para la iglesia de Yucatán, que en general estaba cansada del estilo de Emilio Berlié y del culto a su persona que durante 19 años generó. Todo parece indicar que puede haber un giro evangélico en la iglesia de Yucatán.

lunes, 30 de marzo de 2015

Gobernar la iglesia tapatía

La llegada del Cardenal Robles a la iglesia tapatía despertó innumerables opiniones. En mi calidad de estudioso del catolicismo, en distintos momentos escribí o fui consultado al respecto. Así en Animal Político expliqué que el estilo de gobernar de Robles sería distinto al de Juan Sandoval, en CNN expuse el bajo perfil que asumiría; más tarde, en la Revista Proceso señalé que la iglesia esperaba del Cardenal Robles tres cosas: "prudencia en el manejo de la Diócesis de Guadalajara; un perfil discreto y funcional y una línea pastoral conservadora. El nuevo arzobispo puede servir de contrapeso, sobre todo por ser una persona prudente. No obstante faltará ver de qué gente se rodeará".

Finalmente, en Proyecto Diez, escribí sobre el modo de anunciar la sucesión, que presentaba un estilo centrado en el Cardenal Robles, pues el anuncio se realizó en la página del arzobispado de Monterrey desplazando a la Conferencia del Episcopado Mexicano, y a la Arquidiócesis de Guadalajara. Ahí mismo señalé que "este asunto no resulta menor y muestra de qué lado está el ejercicio de la autoridad".

A tres años de distancia, las cosas se confirman. El Cardenal Robles parece decidido a gobernar solo, sin obispos auxiliares; y extendiendo su influencia a otras diócesis a través de la promoción de los obispos auxiliares a otras sedes episcopales. 

Por otra parte, entre el clero local se escuchan constantes comentarios a la distancia que el Cardenal mantiene con los sacerdotes. Al mismo tiempo algunos clérigos y laicos, señalan que Robles será un obispo de paso, pues espera ser nombrado Arzobispo primado de México. 

Muchos extrañan la fuerza de la voz de Juan Sandoval, que ponía los temas de la agenda pública, no sólo en la ciudad sino en el país. Basta leer la opinión de quienes escriben el El Laico Opina. 

Cierto o falso, el rumor más fuerte es el de la ausencia de un pastor que comprenda y atienda la complejidad de la arquidiócesis de Guadalajara.

martes, 9 de diciembre de 2014

Se apaga la luz de la Luz del Mundo. ¿Quién será el sucesor de Samuel Joaquín?

Samuel Joaquín y su hijo Naasón, uno de los posibles sucesores
Samuel Joaquín, líder de la Iglesia La Luz del Mundo, ha muerto a los 77 años. Desde hace dos años, se rumoraba la existencia de un cáncer que en los últimos días, llevó a los creyentes de esta Iglesia preparar una Jornada de oración por su salud. Deja a su paso una gran cantidad de obras –como todos los líderes-, pero sobre todo una obra de internacionalización de la iglesia que no se puede negar, y que hace que la iglesia La Luz del Mundo sea la segunda en importancia en el país. Por otro lado se encuentran los detractores que expresan su descontento con el culto a su persona.
Un adecuado balance de la obra de Samuel Joaquín pasa por dar tiempo a que reposen las opiniones, y pueda darse un juicio equilibrado que vaya más allá del emotivismo de las posturas que exaltan su figura y la de sus detractores.
Lo importante será el proceso de sucesión apostólica en la Iglesia. Una institución con casi 100 años que sólo ha tenido dos líderes no está acostumbrada al cambio de poderes -mucho menos a la democracia-, y si además se ha llegado a hablar de una familia de “simiente santa”, más de alguno se siente con derecho de dirigir la comunidad. Entre ellos destacan los descendientes de Samuel, pero también los pastores que son en quienes descansa el trabajo cotidiano.
Hace 50 años, la sucesión se resolvió cuando un miembro de la familia apeló a la frase bíblica “no se apague la lámpara de Israel”. 
Hoy, los líderes de la Iglesia tienen ante sí el reto de reconocer la manifestación del sucesor de Samuel Joaquín sin fracturas.

sábado, 6 de diciembre de 2014

El diálogo interreligioso

Para muchos parecería una moda el asunto del diálogo interreligioso,  a partir del impulso que el Papa Francisco está dando a este asunto. Esto no es así. 

El diálogo interreligioso de los cristianos data desde sus orígenes. El cristianismo, nacido en la cultura judía y conviviendo con la griega, aprende inmediatamente a expresar su pensamiento en las categorías de la época. El ejemplo lo tenemos en el evangelio de Mateo dirigido a los creyentes procedentes del judaísmo, y en el de Lucas dirigido a los conversos de otras culturas. Por esta razón, un Mateo da por supuesta la comprensión de términos propios de la cultura judía, en tanto que Lucas los explica. 

La posterior incursión de los apóstoles en territorio romano y griego les obliga a dialogar con los que creen diferente. Así, Pablo transita por el Areópago donde encuentra el altar al Dios desconocido, pero incluso antes, en Pentecostés, Lucas relata que los cristianos reconocían: entre nosotros hay griegos, cretenses, elamitas, medos... Esto habla de la pluriformidad de modos de entender la relación con Dios. El problema es que esto se olvidó.

El problema no parece ser la pluralidad sino el deseo humano de hacer prevalecer nuestro propio pensamiento como el único, lo que deriva en dogmatismos que han hecho mucho daño en la historia. Así, la inquisición, la noche de San Bartolomé, y los ataques actuales de algunos musulmanes muestran que su comprensión fundamentalista y -en algunos casos- integrista de su tradición religiosa, les impide reconocer el valor de la diversidad. 

Lo que hace daño a la convivencia humana, no es la diversidad de religiones, sino la incapacidad de reconocer el valor de cada tradición como caminos específicos para plantear la relación con Dios. Cuando esto sucede, la religión se convierte en una camisa de fuerza que afecta la convivencia al querer imponer a otro el propio modo de pensar. 

Para los católicos, entrar en el diálogo interreligioso implica entre otras cosas la capacidad de situarse como creyentes abiertos, algo que no siempre ha favorecido la formación religiosa recibida. Se trata de ir más allá del paradigma exclusivista -que señala que fuera de la Iglesia no hay salvación-, y del paradigma inclusivista -que dice que en todas las religiones hay semillas del Verbo-, para pasar al paradigma pluralista, que reconoce que la diversidad religiosa -y seguro otras diversidades- es querida por Dios. 

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Y puso su tienda entre nosotros...


Y puso su tienda entre nosotros...
Evangelio de Juan
 
 
Esta expresión del Evangelio de Juan, suele pasar desapercibida entre los cristianos de occidente porque no se tiene la misma experiencia que los pueblos semitas. Poner la tienda (casa) entre nosotros, para los hombres y mujeres del desierto,  es un acto de confianza y solidaridad con los que viven en situación de precariedad.

La liturgia de Navidad señala con esta frase el centro del acto de la encarnación de Jesús. En Navidad, se celebra que Dios –en Jesús- asume la condición humana con todo lo que esta implica: historicidad, complejidad, conflictos, emociones, toma de decisiones…

En un país como México, que parece que vive en crisis desde su origen, la celebración de la Navidad es una oportunidad para tomar posición ante la situación de violencia generalizada más allá de la celebración tradicional.

Pensar la Navidad en la clave de Dios que “pone su tienda entre nosotros”  permite transitar de las celebraciones centradas en las piñatas, los regalos y las esferas; a la memoria de Jesús que se vincula a la historia de los hombres. La Navidad mexicana pasa por “poner su tienda” entre los migrantes, los desplazados, los desaparecidos, los desarraigados, los frustrados por las políticas neoliberales, los narcotraficantes, los secuestradores… para denunciar y anunciar proféticamente que otro mundo es posible.

El desierto de los pueblos semitas está representado ahora por la historia de México, donde la frase “puso su tienda entre nosotros” puede cobrar un sentido vivo: Dios se acerca a compartir la vida de los mexicanos para apoyarlos en sus esfuerzos de libertad, de paz y de una mejor vida. Si esto ocurre la felicitación de Navidad puede ser un abrazo por el compromiso con el otro.
 
Parte de este texto fue publicado en CRUCE, Iteso 1 Dic 2014

miércoles, 5 de marzo de 2014

El papado de Francisco desde la esperanza discreta

El papado de Francisco desde la esperanza discreta

El contraste de los símbolos
En el contexto de una iglesia católica en crisis, la elección del cardenal Jorge Bergoglio y su actuación como el papa Francisco puede interpretarse como la cura mágica para todos los problemas que enfrenta la institución. Una mirada desde la esperanza discreta permite la comprensión de este pontificado, las tensiones que provoca y sus posibilidades reales de trasformar la iglesia.

Ese es el objetivo de este texto, en el que se analiza el desarrollo del papado bajo el signo de Francisco, el jesuita que llegó de una esquina del mundo a la sede del poder religioso más importante en Occidente. Este movimiento ha despertado innumerables opiniones, entre las que destacan las emitidas por teólogos progresistas como Hans Küng, Leonardo Boff, José Ignacio González Faus y Andrés Torres Queiruga, mientras que las voces conservadoras dentro de la iglesia han permanecido casi en silencio, aunque moviéndose, y algunas opiniones han sido fuertes, como la del cardenal Juan Luis Cipriani, al referirse al diálogo de Gerhard Ludwig Müller, nuevo responsable de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, con Gustavo Gutiérrez, a quien se ha llamado padre de la teología de la liberación.
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Para continuar leyendo este texto, abrir el enlace Análisis Plural e ir a la página 243. Se trata de un artículo que analiza el desarrollo del pontificado a partir de las cuatro estrategias que el Papa Francisco ha implementado en la iglesia.


miércoles, 12 de febrero de 2014

Cuaresma, tiempo de conversión


Navegando en la red se pueden encontrar distintos materiales para pensar en la próxima cuaresma. En este caso, el video recupera lo esencial del periodo cuaresmal de Jesús: el enfrentamiento a tres tentaciones.

Se trata de tres proyectos de vida que se le presentan a Jesús como opción para buscar su realización. Estos proyectos están definidos por el placer, el poder, el y el tener. En el lenguaje bíblico de la época se les llamó tentaciones y se decía que había que alejarse de ellas. Sin embargo, Jesús no huye de la tentación sino que la analiza, la confronta y opta por un camino distinto.

La práctica de Jesús remite a un proceso de discernimiento sobre las distintas posibilidades de hacer la vida. En este caso, se trata de no perder de vista que desde la libertad -aunque sea limitada-, se puede decidir al menos como posicionarse ante lo que nos ocurre.

Jesús decide ir más allá del poder, el tener y el placer. Su cuaresma fue para pensar, analizar, optar y decidir. 

viernes, 7 de febrero de 2014

La Legión ¿modificada?

Todo parece indicar que el Papa Francisco ha logrado una transformación en la Legión. Al menos esto es lo que se ha interpretado por quienes consideran que los cambios son positivos. Ciertamente los elegidos para el ejercicio del gobierno general de la congregación, pertenecen al grupo de los que deseaban la refundación. Vistas así las cosas, y sabiendo que el Papa se reservó el nombramiento de dos miembros: un Consejero y el Vicario, las cosas parecen esperanzadoras. Lo mismo ocurre si el análisis se centra en la petición de perdón emitida durante el Capítulo.
Ciertamente nada curará el dolor de las víctimas de Maciel, ni la ignorancia de los mismos legionarios a sus denuncias. Ninguna petición de perdón sirve para quienes por lo vivido consideran que la sanción máxima es la desaparición de la Legión. Están en su derecho. Lo mismo, quienes por otra parte consideran que los frutos del Espíritu trascienden la obra negativa de Maciel y creen que la refundación será garantía de cosas nuevas.
Por esta dirección el debate no llevará a ningún lado. Sin embargo tampoco hay que echar las campanas al vuelo pensando que con los hechos anteriores, se ha rechazado el espíritu macielista en el que fueron formados los legionarios.
El talante conservador, apegado a la imagen, al dinero y a los poderosos, permitió formar a sacerdotes y religiosos con una amplia influencia en los círculos de poder, que se caracterizan por ser conservadores en lo moral y liberales en lo económico. Con ello han contribuido a incrementar las desigualdades, al usar la religión como un recurso simplificador de las causas de los problemas, alejado de las soluciones radicales.
La verdadera renovación no está solo en el cambio de estafeta a superiores que desean la refundación, sino en el cambio de estructuras, en las modificaciones a los procesos de formación de sus religiosos y laicos en el Regnum Christi. Esto incluso es apenas una parte.
Para considerar que la Legión se ha renovado debería caminar en la lógica de una transformación de la perspectiva teológica, en una comprensión de la religión como elemento que potencia la liberación. Para hablar de una refundación se requiere no solo de unas nuevas Constituciones, sino de una transformación de la historia a través del seguimiento a Cristo pobre y crucificado, expresado en la verdadera cercanía a los marginados, en el alejamiento de conductas principescas y en el compromiso solidario con los marginados, que les lleve a cuestionar los procesos de empobrecimiento y marginación que contribuyen a generalizar los grupos de poder con los que se relacionan. Si esto no ocurre, no habrá refundación, por más declaraciones y cambios que se realicen; pues de continuar las mismas prácticas, discursos y opciones, será signo de que el espíritu macielista continua. La Legión tiene la palabra.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Con todos los auxilios espirituales murió la expropiación petrolera

El diario mexicano El Economista preparó un gráfico para mostrar los punto relevantes de la llamada reforma energética. El diagrama ayuda a comprender lo que estuvo en juego: 



La historia de México está llena de debates y conflictos entre dos posturas antagónicas que muy pocas ocasiones se han puesto de acuerdo: el conservadurismo y el progresismo. En los inicios de la nación el debate fue entre españoles y criollos, posteriormente entre monarquistas y republicanos, más tarde el debate fue entre conservadores y liberales. Más adelante el conflicto fue entre centralistas y federalistas. Una vez que triunfa la revolución, el grupo revolucionario se fortalece y con la creación del Partido Nacional Revolucionario, que se transforma en Partido de la Revolución Mexicana, y finalmente en el Partido Revolucionario Institucional, éstos asumen la defensa de planteamientos que pertenecieron a liberales, republicanos y federalistas. Se crea entonces el mito del partido de Estado que defiende las causas populares. Para sostener este mito fundacional de la política mexicana, del lado contrario quedan los conservadores deseosos del centralismo, que se identifican en este imaginario con el Partido Acción Nacional. Sin embargo en el espectro de la política mexicana, aunque aparecen distintos partidos éstas dos tendencias permanecen. 
  
Lo complicado del asunto es que para sobrevivir, los grupos políticos son acomodaticios y se comportan  como "la Chimoltrufia, que como dicen una cosa dicen otra". Esto genera discursos políticos que se distancian de las prácticas de los políticos. Por eso ante la reforma energética y las que vengan, no es ni será fácil reconocer si se trata de una reforma o una contrarreforma. 

Lo que va quedando claro es que el 18 de marzo dejará de celebrarse porque el Congreso ha finiquitado las decisiones del Presidente Cárdenas. El 12 de diciembre de 2013 ha dejado de existir la expropiación petrolera, que ha fallecido de muerte no natural, atribuida a diputados y senadores que señalando que hablan en nombre de la nación -enorme arrogancia pues apenas representan a los que les eligieron- consideran que es lo mejor para el país. El asunto no sólo es complejo políticamente y tendrá repercusiones previsibles en la economía, y favorecedoras de los sectores que puedan competir por negociar con los llamados "bienes de la nación". Se trata de nuevo de un tema donde la ética mínima ha pasado a un tercero o cuarto término, si es que alguna vez estuvo presente. 

¿Dónde quedaron las instituciones -entre ellas las religiosas- que frecuentemente dicen ser portadores de una reflexión ética? El silencio y la discreción han sido los auxilios espirituales con que los líderes religiosos de las distintas religiones en el país, han llenado de consuelo a los políticos. 

¿Será que las instituciones religiosas del país consideran que lo único que vale la pena defender es la vida sin pensar en la calidad de la misma?



Nota: La imagen ha sido publicada por Teotihuacan en línea

viernes, 6 de diciembre de 2013

Voces contra la ortodoxia. ¿Qué tanto disienten los teólogos progresistas?

El libro Voces contra la ortodoxia. Teólogos progresistas que disienten de la tradición surge como consecuencia de un seminario del Centro de Estudios Religión y Sociedad de la Universidad de Guadalajara, donde coinciden miembros del Seminario Permanente Diálogos Fe y Cultura del Centro Universitario Ignaciano del Iteso. Cada año se elige una temática que guía las discusiones académicas. Entre 2012 y 2013, el tema giró en torno a los teólogos disidentes. Es decir, a todos aquellos personajes, que por su reflexión y sus propuestas se mueven en el límite, como razón vital. Existen dos líneas en las que convergen estos teólogos: se mueven en la frontera de la tradición religiosa, y desean una vivencia más auténtica de la propuesta religiosa que representan. De ahí su fuerza, pues se trata de personajes que realizan un trabajo médico: diagnostican la religión desde la realidad que viven, observan sus conflictos, sus causas, los males y por supuesto, las posibilidades de curación. Esto ya de por sí, a las instituciones religiosas no les suele agradar,  al estar acostumbradas a sostener su palabra como verdad absoluta.

Pero los teólogos disidentes se vuelven más peligrosos porque entre los medicamentos que usan –siguiendo la imagen del médico-, deciden tratamientos radicales. Buscan entre el amplio repertorio de respuestas y eligen algunas para profundizarlas. En otras ocasiones como los antiguos boticarios, construyen la fórmula y preparan el medicamento; es decir, la propuesta que realizan para enfrentar el diagnóstico de enfermedad de la religión –en este caso de la iglesia católica y un ensayo sobre el islam y otro sobre la comprensión del judaísmo- hace más riesgosa su propuesta. Y esto se debe no solo a que muestran las debilidades de la religión cristiana, islámica o judía, sino porque ofrecen respuestas radicales que a muchos les asustan, aunque en sus orígenes toda religión sea radical.

Así surge este texto. Los once académicos que coinciden en el texto, se han preguntado, -más allá de las visiones fatalistas que señalan que las religiones desaparecerán algún día-  ¿qué cosas debe cambiar o atender la religión para ofrecer respuestas sensatas a los hombres y mujeres con quienes se relacionan? ¿qué respuestas ofrecen los teólogos que se mueven en las fronteras de la reflexión y al margen de la tradición, a los problemas que presenta la religión en la actualidad?

Cada uno de los académicos que escriben los ensayos ha realizado un trabajo de profundización, análisis y sistematización para en quince cuartillas señalar los puntos esenciales de su tratamiento a la crisis de la religión. No se trata de un trabajo militante que señale los caminos verdaderos, sino de explorar en las respuestas de los que hemos llamado “teólogos disidentes” el tratamiento que dan a los problemas de la religión.

Por tal motivo, no se trata de un texto que ofrezca tratados sobre el pensamiento de los teólogos disidentes, sino de ofrecer rutas para su lectura, al mismo tiempo que dar un panorama del mismo, dejando claros los asuntos que les han valido la descalificación y en ocasiones la condena, que llega hasta la arrogancia de quitarles el derecho de enseñar teología.

Leer este texto es la oportunidad de descubrir las razones por las cuales teólogos como Anthony de Melo, Leonardo Boff, Hans Kung, Andrés Torres Queiruga, José Ma. Castillo, José María Vigil, han sido sancionados por la ortodoxia de la iglesia católica. O el movimiento que representan Martín Baró, Baruch Espinoza o el sufismo, han sido vistos como sospechosos. Pero al mismo tiempo, y más allá del natural morbo que puede generar leer a los condenados, se trata de observar y descubrir la experiencia humana que está detrás de estas ideas y su vinculación con la comprensión religiosa del mundo que cada uno de ellos tiene.

Por otra parte, en el contexto de la crisis de las religiones que vivimos en esta primera parte del siglo XXI, el texto ofrece las respuestas de estos teólogos a los problemas de una iglesia que se mueve entre el asistencialismo y el dogmatismo, apostando por la recuperación de la memoria y la construcción del sentido desde la libertad; al mismo tiempo al problema de una espiritualidad sin religión o en un contexto pluralista y cada vez más diversificado. Otro texto presentará el dilema de la reflexión teológica en libertad o de la reflexión malineada a los planteamientos tradicionales; otros textos se acercan a pensar el sentido de la ética mínima o de la ética mundial que permite encontrar las coincidencias respetando la diversidad. Otros ensayos permiten repensar cuestiones tradicionales como el papel de la divinidad mediante el concepto de humanización de Dios, el asunto de la resurrección o el lugera de la salvación, y el papel del pluralismo creyente.

Por otra parte, en un mundo donde la velocidad de la información hace que la noticia se convierta en nota que se difumina fácilmente, este texto es importante porque presenta de manera sintética las reflexiones construidas desde la disidencia. Probablemente aquí radica su gran fuerza: en la amplitud de mirada, en su esfuerzo sintético y en el carácter fronterizo de las respuestas. Por eso es importante leer este libro.

Aporte a la comprensión de la tradición religiosa cristiana


En una sociedad que está acostumbrada a mirar a las religiones de forma homogénea o con escasas divisiones, el texto aporta una mirada plural. Este es otro de los méritos del libro. Los aportes a la comprensión del catolicismo, el judaísmo y el islam, permiten señalar que la religión se hace referencia distinta en cada persona y que en ella se juegan el sentido de su vida muchos.

La puesta sobre la mesa de las ideas de los teólogos disidentes, da la oportunidad de mirar formas nuevas de comprender problemas viejos: el ejercicio del poder, el servicio religioso, los discursos o predicaciones, los conceptos que necesitan recrearse, el papel de Dios en el mundo, el papel de los líderes religiosos, el dilema de vivir en la simulación o de optar radicalmente por la honestidad, aunque con ello vaya de por medio la buena fama, e incluso el papel de las llamadas nuevas búsquedas espirituales. Al mismo tiempo, aporta a las iglesias y a la sociedad, una palabra sobre el lugar y el lenguaje de los dogmas en las instituciones religiosas, al mismo tiempo que el papel de la religión en una sociedad que cada vez se decanta más por propuestas para cada caso, y deja de lado respuestas fuertes o densas como la de las tradiciones religiosas y los libros sagrados.

¿Qué aporta la disidencia a la reflexión del papel de la religión en los inicios del siglo XXI?


Un libro como este, no es un texto cómodo para las visiones conservadoras, por eso le hemos titulado Voces contra la ortodoxia. Teólogos progresistas que disienten de la tradición. Seguramente –y usando un lenguaje religioso- que en el título lleva la penitencia, pues será leído por algunos –esperando que sean muchos- con cierto interés; otros más pasarán de largo, ya porque expone argumentos que “van contra la ortodoxia” y entonces se vuelve sospechoso; o porque la palabra teólogos todavía les resulta indicador de un tiempo que consideran que se ha ido. En cualquiera de los casos, es un libro para que se lea, para construir nuevos argumentos, para disentir o coincidir. Cualquiera que sea la situación del lector ante el texto, será siempre una oportunidad de ir más allá del texto mismo.

Por otra parte, el texto recupera que la disidencia presta un servicio a la estabilidad de los sistemas, al hacerlos conscientes de que no basta la estructura, el orden, la jerarquía, la asistencia devocional a los rituales, o la sacralización de la vida a partir de asumir rituales de pasaje en distintos momentos de la vida, para que la religión tenga un papel relevante en la sociedad que la crea y la vive.

Se trata de un servicio a la razón vital de las religiones y a aquellos que quieren moverse dentro de sus límites, para ir más allá de la razón instrumental que implementa los sistemas religiosos, que pretenden con su ortodoxia asegurar la calidad de sus planteamientos.

El libro termina con un trabajo sobre la construcción de la ortodoxia, donde se aborda el problema que para el Papa renunciante fue decisivo, aunque no el más complejo: el del relativismo. El autor señala en el epílogo la relación que existe entre poder y ortodoxia y sus vinculaciones, que tiene como consecuencia la obligatoriedad y deja de lado las búsquedas personales y jubila a la hermenéutica. Al mismo tiempo, propone a la historia como camino de significación para la comprensión de la disidencia.

Ojalá estas palabras den una idea aproximada de lo que trata el texto. Pero sobre todo, que se animen a leerlo para situarse frente a la disidencia como una búsqueda de sentido vital.

En estos días de Feria Internacional del Libro se encuentra en los stand de ITESO y de UdG.

Voces contra la ortodoxia. Teólogos progresistas que disienten de la tradición

El libro Voces contra la ortodoxia. Teólogos progresistas que disienten de la tradición surge como consecuencia de un seminario del Centro de Estudios Religión y Sociedad de la Universidad de Guadalajara, donde coinciden miembros del Seminario Permanente Diálogos Fe y Cultura del Centro Universitario Ignaciano del Iteso. Cada año se elige una temática que guía las discusiones académicas. Entre 2012 y 2013, el tema giró en torno a los teólogos disidentes. Es decir, a todos aquellos personajes, que por su reflexión y sus propuestas se mueven en el límite, como razón vital. Existen dos líneas en las que convergen estos teólogos: se mueven en la frontera de la tradición religiosa, y desean una vivencia más auténtica de la propuesta religiosa que representan. De ahí su fuerza, pues se trata de personajes que realizan un trabajo médico: diagnostican la religión desde la realidad que viven, observan sus conflictos, sus causas, los males y por supuesto, las posibilidades de curación. Esto ya de por sí, a las instituciones religiosas no les suele agradar,  al estar acostumbradas a sostener su palabra como verdad absoluta.

Pero los teólogos disidentes se vuelven más peligrosos porque entre los medicamentos que usan –siguiendo la imagen del médico-, deciden tratamientos radicales. Buscan entre el amplio repertorio de respuestas y eligen algunas para profundizarlas. En otras ocasiones como los antiguos boticarios, construyen la fórmula y preparan el medicamento; es decir, la propuesta que realizan para enfrentar el diagnóstico de enfermedad de la religión –en este caso de la iglesia católica y un ensayo sobre el islam y otro sobre la comprensión del judaísmo- hace más riesgosa su propuesta. Y esto se debe no solo a que muestran las debilidades de la religión cristiana, islámica o judía, sino porque ofrecen respuestas radicales que a muchos les asustan, aunque en sus orígenes toda religión sea radical.

Así surge este texto. Los once académicos que coinciden en el texto, se han preguntado, -más allá de las visiones fatalistas que señalan que las religiones desaparecerán algún día-  ¿qué cosas debe cambiar o atender la religión para ofrecer respuestas sensatas a los hombres y mujeres con quienes se relacionan? ¿qué respuestas ofrecen los teólogos que se mueven en las fronteras de la reflexión y al margen de la tradición, a los problemas que presenta la religión en la actualidad?

Cada uno de los académicos que escriben los ensayos ha realizado un trabajo de profundización, análisis y sistematización para en quince cuartillas señalar los puntos esenciales de su tratamiento a la crisis de la religión. No se trata de un trabajo militante que señale los caminos verdaderos, sino de explorar en las respuestas de los que hemos llamado “teólogos disidentes” el tratamiento que dan a los problemas de la religión.

Por tal motivo, no se trata de un texto que ofrezca tratados sobre el pensamiento de los teólogos disidentes, sino de ofrecer rutas para su lectura, al mismo tiempo que dar un panorama del mismo, dejando claros los asuntos que les han valido la descalificación y en ocasiones la condena, que llega hasta la arrogancia de quitarles el derecho de enseñar teología.

Leer este texto es la oportunidad de descubrir las razones por las cuales teólogos como Anthony de Melo, Leonardo Boff, Hans Kung, Andrés Torres Queiruga, José Ma. Castillo, José María Vigil, han sido sancionados por la ortodoxia de la iglesia católica. O el movimiento que representan Martín Baró, Baruch Espinoza o el sufismo, han sido vistos como sospechosos. Pero al mismo tiempo, y más allá del natural morbo que puede generar leer a los condenados, se trata de observar y descubrir la experiencia humana que está detrás de estas ideas y su vinculación con la comprensión religiosa del mundo que cada uno de ellos tiene.

Por otra parte, en el contexto de la crisis de las religiones que vivimos en esta primera parte del siglo XXI, el texto ofrece las respuestas de estos teólogos a los problemas de una iglesia que se mueve entre el asistencialismo y el dogmatismo, apostando por la recuperación de la memoria y la construcción del sentido desde la libertad; al mismo tiempo al problema de una espiritualidad sin religión o en un contexto pluralista y cada vez más diversificado. Otro texto presentará el dilema de la reflexión teológica en libertad o de la reflexión malineada a los planteamientos tradicionales; otros textos se acercan a pensar el sentido de la ética mínima o de la ética mundial que permite encontrar las coincidencias respetando la diversidad. Otros ensayos permiten repensar cuestiones tradicionales como el papel de la divinidad mediante el concepto de humanización de Dios, el asunto de la resurrección o el lugera de la salvación, y el papel del pluralismo creyente.

Por otra parte, en un mundo donde la velocidad de la información hace que la noticia se convierta en nota que se difumina fácilmente, este texto es importante porque presenta de manera sintética las reflexiones construidas desde la disidencia. Probablemente aquí radica su gran fuerza: en la amplitud de mirada, en su esfuerzo sintético y en el carácter fronterizo de las respuestas. Por eso es importante leer este libro.

Aporte a la comprensión de la tradición religiosa cristiana


En una sociedad que está acostumbrada a mirar a las religiones de forma homogénea o con escasas divisiones, el texto aporta una mirada plural. Este es otro de los méritos del libro. Los aportes a la comprensión del catolicismo, el judaísmo y el islam, permiten señalar que la religión se hace referencia distinta en cada persona y que en ella se juegan el sentido de su vida muchos.

La puesta sobre la mesa de las ideas de los teólogos disidentes, da la oportunidad de mirar formas nuevas de comprender problemas viejos: el ejercicio del poder, el servicio religioso, los discursos o predicaciones, los conceptos que necesitan recrearse, el papel de Dios en el mundo, el papel de los líderes religiosos, el dilema de vivir en la simulación o de optar radicalmente por la honestidad, aunque con ello vaya de por medio la buena fama, e incluso el papel de las llamadas nuevas búsquedas espirituales. Al mismo tiempo, aporta a las iglesias y a la sociedad, una palabra sobre el lugar y el lenguaje de los dogmas en las instituciones religiosas, al mismo tiempo que el papel de la religión en una sociedad que cada vez se decanta más por propuestas para cada caso, y deja de lado respuestas fuertes o densas como la de las tradiciones religiosas y los libros sagrados.

¿Qué aporta la disidencia a la reflexión del papel de la religión en los inicios del siglo XXI?


Un libro como este, no es un texto cómodo para las visiones conservadoras, por eso le hemos titulado Voces contra la ortodoxia. Teólogos progresistas que disienten de la tradición. Seguramente –y usando un lenguaje religioso- que en el título lleva la penitencia, pues será leído por algunos –esperando que sean muchos- con cierto interés; otros más pasarán de largo, ya porque expone argumentos que “van contra la ortodoxia” y entonces se vuelve sospechoso; o porque la palabra teólogos todavía les resulta indicador de un tiempo que consideran que se ha ido. En cualquiera de los casos, es un libro para que se lea, para construir nuevos argumentos, para disentir o coincidir. Cualquiera que sea la situación del lector ante el texto, será siempre una oportunidad de ir más allá del texto mismo.

Por otra parte, el texto recupera que la disidencia presta un servicio a la estabilidad de los sistemas, al hacerlos conscientes de que no basta la estructura, el orden, la jerarquía, la asistencia devocional a los rituales, o la sacralización de la vida a partir de asumir rituales de pasaje en distintos momentos de la vida, para que la religión tenga un papel relevante en la sociedad que la crea y la vive.

Se trata de un servicio a la razón vital de las religiones y a aquellos que quieren moverse dentro de sus límites, para ir más allá de la razón instrumental que implementa los sistemas religiosos, que pretenden con su ortodoxia asegurar la calidad de sus planteamientos.

El libro termina con un trabajo sobre la construcción de la ortodoxia, donde se aborda el problema que para el Papa renunciante fue decisivo, aunque no el más complejo: el del relativismo. El autor señala en el epílogo la relación que existe entre poder y ortodoxia y sus vinculaciones, que tiene como consecuencia la obligatoriedad y deja de lado las búsquedas personales y jubila a la hermenéutica. Al mismo tiempo, propone a la historia como camino de significación para la comprensión de la disidencia.

Ojalá estas palabras den una idea aproximada de lo que trata el texto. Pero sobre todo, que se animen a leerlo para situarse frente a la disidencia como una búsqueda de sentido vital.

En estos días de Feria Internaiconal del Libro se encuentra en los stand de ITESO y de UdG.

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