jueves, 14 de junio de 2012

Tomar decisiones

Los seres humanos somos un misterio abierto al encuentro con el otro, que también es un misterio. Gracias a esta característica de misterio nos re-velamos al otro, a la otra, y podemos parecer interesantes, trabajar juntos e incluso coincidir en proyectos comunes. De ahí a construir la amistad se requiere de una serie de disposiciones psicológicas, anímicas, sociales e incluso religiosas, pero nunca el sólo deseo o sugerencia de la amistad sucederá por decreto.

En este complejo entramado de misterio que somos cada uno de los seres humanos, la ética se convierte en una especie de compañera para pensar la vida. No es que la vida esté hecha ni que la ética sea un conjunto de indicaciones. La ética es -en ocasiones- una compañera incómoda que nos remite al carácter, al fundamento de la praxis, a los valores que están detrás de las decisiones.

Pero en cada caso, cuando elegimos, lo hacemos siempre considerando que se actúa bien. De ahí a que esto sea así, depende de distintos factores: las consideraciones sociales, las apuestas valorales, la idea de mundo que tenemos, los criterios de valoración puestos en juego...

Siempre hay muchas cosas en juego en el proceso de elegir, pero también podemos estar como dice Sartre, eligiendo con mala fe, es decir, buscando que otros validen o nos digan lo que tenemos que hacer. La elección más auténtica según los existencialistas, que pensaban que el hombre es un proyecto de libertad, se realiza siempre en soledad.

Nunca se está más solo que cuando estamos ante nuestra propia conciencia, con la certeza clara de que lo que decidamos siempre será factor de múltiples interpretaciones, incluidas las que ponemos en juego para tomar la decisión.

En la soledad de la toma de decisiones es cuando descubrimos lo que algún autor llamó "la insoportable levedad del ser", que puede expresarse también como la conciencia de ser misterio consciente de sí mismo, que por este hecho, hagamos lo que hagamos cuando estamos con otros, podemos decir que somos soledad en compañía., misterio entre misterios, elección entre interpretaciones. 

Lo más duro de la elección, es que al tomar decisiones, quedamos marcados en algún sentido. Las elecciones éticas se convierten -nos guste o no- en señales inequívocas de nuestro paso solitario por el mundo, que sin embargo, afecta a los otros. Son las señales de la batalla por la vida...

Esto y más nos jugamos en las elecciones que hacemos....

viernes, 8 de junio de 2012

Elegir: un problema de cada seis años

La ética del cuidado se ha caricaturizado frente a las éticas de la justicia, señalando que el cuidado es una característica femenina, y las teorías de la justicia han sido diseñadas por los varones. No parece que esto sea así, pues en el centro del cuidado, se pueden localizar los deseos de justicia. 

Estas dos visiones de la ética, entre muchas otras, coexisten y conviven hoy en día en nuestro país. Particularmente son manifiestas en el asunto de las campañas y del proceso de elecciones que se viven hoy.  El juicio moral centrado en uno u otro polo, pueden dejar de lado una parte importante: la razón o los sentimientos. 

La discusión de por quién elegimos, es fundamental para los analistas políticos, si embargo, si se mira más al fondo la cuestión no es a quién elegimos, sino cómo elegimos. Las propuestas van dirigidas a la razón, las imágenes al sentimiento. Pareciera que a los que dirigen las estrategias de campaña les interesa polarizar, destacando un solo lado. Pero una elección seria podría ubicarse enmedio de la justicia y el cuidado. 

Cuando el elector esté frente a la boleta electoral podrá pensar, no sólo a quien elige, sino por qué elige lo que elige: en el fondo, hay elementos de para pensar: ¿hacia qué lado se mueven los candidatos: hacia la justicia o el cuidado? ¿qué queremos como sociedad: justicia que derive en cuidado, o cuidado que haga justicia? 

miércoles, 6 de junio de 2012

Preguntas sin respuestas claras

Ser creyente, implica tener un pensamiento crítico. No es posible considerar que el Dios que ha creado al ser humano con inteligencia y capacidad de admirarse y preguntar -como señala Aristóteles-, una vez que se asume como hombre o mujer de fe, renuncie a ejercer la criticidad.

La inteligencia puede estar al servicio de la fe, particularmente de modos distintos, pero sobre todo cuando trata de aclararse los conceptos en los que sustenta su base de creencias, y cuando intenta formas concretas de operar y vivir la fe.

No es fácil ser creyente crítico enmedio de estructuras cuando éstas el carisma. El reto, lo señaló ya hace muchos años Leonardo Boff es señalar la tensión entre carisma y poder. Pero también entre el reconocimiento de la propia tradición y la fidelidad creativa.

En estos últimos días de mayo de 2012, hemos leído noticias complicadas sobre las religiones. En este momento es el Vaticano con la filtración de documentos privados, quien está en el ojo del huracán. Las declaraciones han seguido la denuncia por sustracción de documentos propiedad de un Jefe de Estado. Eso no parece que pueda negarse, pero hasta el momento no sabemos qué razones motivaron a quienes sustrajeron estos documentos y los filtraron a la opinión pública, cuáles fueron las razones. Cierto que desde una posición ética que sostenga como valor fundante mínima, la confianza  el respeto a lo ajeno, estamos en presencia de un acto inmoral y desde el punto de vista legal, nos encontramos frente a un delito. La cuestión de fondo, para poder tomar posición es el conocimiento de las razones. 

¿Qué significa todo esto? ¿por qué está sucediendo esto en una institución que defiende la moralidad? ¿de qué es signo este asunto? ¿que significa para los "creyentes de a pie" esta filtración? ¿estamos ante la posibilidad de una nueva iglesia? ¿efectivamente la difusión de estos documentos es un signo de degradación de la institución o puede interpretarse como una especie de denuncia profética? 

En este momento no parece haber respuestas claras. No importa, lo deseable es hacer las preguntas precisas, pues es el primer paso para buscar respuestas.

jueves, 17 de mayo de 2012

Pronunciamiento ético de iglesias, organizaciones y personas de fe

PRONUNCIAMIENTO ÉTICO DE IGLESIAS, ORGANIZACIONES Y PERSONAS DE FE

Frente al Proceso Electoral 2012


Nuestra nación atraviesa momentos de dolor y desesperanza ante la inseguridad y la violencia que padecemos quienes habitamos en ella. Ante esta situación, declaramos que México vive una situación de emergencia nacional marcada por la pobreza extrema, las muertes, desapariciones forzadas, feminicidios, la violación sistemática a los derechos humanos, la corrupción e impunidad de las autoridades y la falta de garantías de acceso a la justicia.

Es imperativo que todas y todos reconozcamos esta alarmante situación, y de manera especial quienes hoy aspiran a gobernar el país, para que asuman junto con toda la sociedad mexicana su responsabilidad en la necesaria reconstrucción de la paz y la justicia social.

Por ello, con la fe y esperanza que nos animan en este momento de dolor, hacemos un llamado a las y los candidatos a ocupar los poderes ejecutivo y legislativo de los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal) a que, asumiendo un proceso electoral transparente, participativo y democrático, se comprometan a:
1. Proteger, respetar y garantizar la vida digna de las ciudadanas y ciudadanos mexicanos, generando las máximas condiciones para el ejercicio de los derechos humanos integrales desde principios éticos que posibiliten vivir una vida con altura humana y poniendo un especial acento en la escucha, reconocimiento y atención a las demandas de las víctimas de la injusticia, la violencia, la exclusión y la discriminación en todas sus modalidades.

2. Promover una política de Estado que garantice la progresividad de los derechos humanos, generando las condiciones necesarias para establecer un nuevo pacto social fundado en la justicia, la equidad, la solidaridad y la paz, mediante la reforma estructural de las instituciones del Estado.

3. Fortalecer y garantizar la laicidad del Estado como principio fundamental que establece las condiciones de un trato igualitario a las personas indistintamente de sus creencias, convicciones, sexo, raza, género u orientación sexual. La dignidad humana exige que se respete por igual la libertad de conciencia y la libertad de toda persona a tomar sus propias decisiones, y el Estado laico, desde un espacio imparcial, posibilita el ejercicio pleno de estos derechos. La laicidad al reconocer y respetar la diversidad y pluralidad política, social y religiosa que se vive en nuestro país, sienta las bases para la convivencia pacífica en armonía y sin discriminación.

4. Reforzar mecanismos efectivos de promoción de la participación, acceso a los espacios de poder y decisión de todas las mujeres y en particular aquellas sistemáticamente excluidas. Promover políticas públicas desde una perspectiva de género y de derechos humanos que garanticen el pluralismo y la diversidad, particularmente en lo concerniente a la salud de todas las mujeres.

5. Garantizar el acceso y permanencia de una educación integral, gratuita y de calidad, científica, laica, que no refuerce la discriminación ni la violencia en especial hacía grupos excluidos: mujeres, indígenas, de la diversidad sexual, minorías religiosas; que genere oportunidades reales de desarrollo y que respete y promueva valores democráticos tales como el respeto, la fraternidad, la corresponsabilidad, la justicia social, la paz, la tolerancia y la inclusión.

6. Implementar un nuevo modelo de desarrollo que fomente transformaciones socioculturales y productivas tendientes a erradicar los rezagos sociales manifestados en el desempleo, bajos salarios, carestía, abandono del campo, despojo de tierras, devastación ambiental, pérdida de soberanía alimentaria y migración forzada.

7. Hacer cambios radicales en la equivocada política de gobierno que ha militarizado el país y generado un clima de violencia extrema. Establecer con especial urgencia, las medidas necesarias para la paulatina desmilitarización del país y su reconstrucción desde una paz con justicia, para que se resuelva y esclarezca esta situación de violencia que en sus múltiples manifestaciones vive el país, yendo a las raíces estructurales de índole económica, política, social, cultural que la generan.

Como iglesias, organizaciones y personas de fe manifestamos nuestro firme compromiso de vigilar y coadyuvar el cumplimiento de estas inaplazables demandas éticas y convocamos a toda la sociedad a que se sumen a esta tarea para un cambio de rumbo inaplazable para nuestro país.

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La modalidad para firmar será como persona y/o como organización, en la página del Observatorio Eclesial se ha creado un link para que se firme desde allí http://www.observatorioeclesial.org.mx/. También pueden hacer links en sus propias páginas y las firmas que les lleguen enviarlas a observatorioeclesial@gmail.com.

lunes, 23 de abril de 2012

LITURGIA y VIDA. Ecos de la Vigilia pascual ( II)


Nuevamente la Dra. Teresa Ochoa, Religiosa de Jesús-María, desde Mérida, 
comparte con nosotros la segunda parte de sus reflexiones sobre la 
Vigilia Pascual a la que ha llamado: "ecos de la vigilia". 
Ojalá sean útiles para pensar la vida pascual. 
Al final el recuerdo  del Pregón Pascual.


v El “ALELUYA” DE  PASCUA
En el silencio y oscuridad de la noche surge la luz de Cristo y estalla el canto del  “¡ALELUYA!”—silenciado durante la Cuaresma… signo de la victoria de Cristo sobre  la muerte y los poderes de la oscuridad… Al “hosanna” que sepulta a Cristo, responde el “aleluya” de su Resurrección. 

Para San Agustín, “aleluya”  es “expresión de bondad, de alegría, de gozo pleno, de dulzura y de suavidad”. Un niño lo ha expresado como “¡yupi!”.

Para nosotros, el “aleluya” de la Resurrección  es  “alegría” plena, profunda; no es como la alegría que ofrece el mundo… es como la luz de nuestras velas encendidas en el Cirio de Pascua, símbolo de Cristo, llamada  a difundirse, a   “contagiar” la Vida del Resucitado,  que hace triunfar al ser humano sobre la muerte y el mal. 

Esto coincide con el reciente mensaje  de Benedicto XVI a los niños reunidos en la Plaza de la Paz en Guanajuato:
“Dios quiere que seamos siempre felices. El nos conoce y nos ama. Si dejamos que el amor de Cristo cambie nuestro corazón, entonces nosotros podremos cambiar el mundo . Ese es el secreto de la auténtica felicidad.”

v  RENOVACIÓN DE LOS COMPROMISOS BAUTISMALES: RENUNCIA A SATANÁS Y PROFESIÓN DE FE
      Solemnemente,  de pie, sosteniendo nuestra vela encendida, hemos renovado nuestra propia vivencia del Misterio Pascual: hemos sido sepultados en Cristo en el Bautismo para vivir una vida nueva.  Para ello renovamos la renuncia a Satanás y proclamamos nuestra Fe en Dios Vivo y Verdadero,  y en su Hijo Jesucristo.
      Cuántas veces en la   Misa dominical, recitamos el Credo mecánicamente, sin percatarnos de la renuncia que supone nuestra fe. Podemos caer en un engaño, imaginando  que seguimos a Cristo sin renunciar en serio a los “anticristos”. San Ignacio de Loyola, en sus Ejercicios Espirituales, nos pone en guardia para prevenir o remediar esta falacia;  allí él ofrece una “Meditación de dos banderas” para conocer “los engaños del caudillo [Lucifer] … y la vida verdadera que muestra el sumo y verdadero capitán [Cristo]” .

Dice San Ignacio que Lucifer llama a    innumerables demonios y los esparce por todas partes, sin dejar persona alguna;  y los amonesta a “echar redes y cadenas: que primero hayan de tentar de codicia de riquezas, … para que más fácilmente vengan a vano honor del mundo, y después a crecida soberbia; de manera que el primer escalón sea de riquezas, el 2º de honor, y el 3º de soberbia, y de estos tres escalones induce a todos los otros vicios.” ( Ejercicios… 142)
     
San Ignacio nos muestra   las estrategias de Cristo, diametralmente opuestas a las de Lucifer: Cristo escoge personas, apóstoles, discípulos para militar bajo su bandera, encomendándoles que ayuden a todos a ascender por  tres escalones: “el primero, pobreza contra riqueza, el 2º, oprobio o menosprecio contra el honor mundano: el 3º, humildad contra la soberbia: y de estos tres escalones induzcan a todas las otras virtudes.” (Ibíd., 146)

Esta meditación ignaciana tiene toda la fuerza de la única lección explícita de Jesús en   el Evangelio: “…aprendan de mí, que soy apacible y humilde de corazón; y hallarán descanso….” (Mateo 11,29). “Descanso” aquí es sinónimo de “PAZ”, o “tranquilidad en el orden”, en la posesión del único Bien que satisface plenamente nuestros apetitos.  

Acojamos los raudales de gracia que nos ofrece Cristo Vivo, apacible y humilde; con Él superaremos  efectivamente y sin armas mortíferas, la violencia y tantos males socio-políticos que aquejan a nuestro México… entonces entonaremos con sentido y con plena felicidad el “aleluya” de la Pascua.

Teresa Ochoa Godoy,R.J.M.
Mérida, Yuc., abril de 2012.



sábado, 14 de abril de 2012

E c o s d e l a V i g i l i a Pascual


Comparto este texto de la Dra. Teresa Ochoa rjm

LITURGIA Y VIDA
E c o s   d e   l a   V i g i l i a  Pascual

v LITURGIA DE LA LUZ
En el silencio de esta noche, en un mundo que “gime con dolores de parto”, como dice San Pablo a los Romanos, de un parto que se prolonga… aparece la Luz de Cristo en su victoria sobre la muerte…
Nos dejamos iluminar por ella: Cristo vive en nosotros y a través de nosotros El desea  irradiar su Esperanza, su Amor su Alegría… Hoy nos repite como a sus discípulos: “¡No teman!”
La Fe nos dice: ¡Cristo vive, su luz supera la oscuridad, el mal no tiene la última palabra!
v 
LECTURA DEL LIBRO DEL GÉNESIS (1,1 SS)
           “En el principio creó Dios el  cielo y la tierra… que exista la luz… vio Dios que la luz era buena”…. En el momento de la narración de la creación del hombre, la postura de Dios Creador  toma otro cariz, allí  se percibe un íntimo barrunto  del Dios Amor, Uno y Trino, en estrecha relación, Unidad en la Pluralidad:   “Hagamos…”
           El amor es difusivo, llega hasta lo inconcebible: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza….  Hombre y mujer los creó el Dios Uno y Trino, en una íntima relación de de amor semejante al suyo; compartiendo su capacidad creadora de vida:  “Sean fecundos y multiplíquense…”
           Es repugnante la tergiversación de los grandiosos planes de Dios, cuando se llama “amor” a cualquier pasión sexual desordenada, haciendo de ese maravilloso don del sexo un mero instrumento de placer,  obedeciendo sólo a un impulso insaciable, bestial, --cuando llega a ser vicio— o, por lo menos por una debilidad malsana –por alejamiento de la fuerza y sabiduría de Dios, se encauza por sendas equivocadas,  dejando sólo un vacío que añora el vuelo hacia los altos valores del espíritu.  Porque Dios ha planeado el  ejercicio integral del amor del hombre y la mujer, en una unión conyugal creadora de vida, conducente a la auténtica felicidad.
   Y prosigue el libro del Génesis: “Que domine los peces del mar…las aves del cielo…”  El  Dios Amor desea compartir su Señorío sobre las creaturas con el hombre… Estamos llamados a la libertad de los Hijos de Dios, ¿por qué no empeñarnos en esta Pascua, en superar  nuestras grandes o pequeñas adicciones, que nos esclavizan? Jesús Resucitado nos invita a vivir su vida y a compartirla a nuestro alrededor, a trabajar en la construcción de un mundo mejor; pero, para ello,  miremos ante todo, nuestra propia realidad.
v 
CUESTION SOBRE LA LIBERTAD – EL MISTERIO DEL MAL MORAL

La voluntad humana tiene por objeto el bien, como la vista tiene por objeto la luz, o la inteligencia la verdad. Pero nuestra voluntad está hecha para el Bien Absoluto. Así  dice San Agustín: “Me hiciste, Señor para ti, e inquieto estará mi corazón hasta que descanse en ti.” En esta vida, percibimos directamente, sólo bienes limitados, no vemos cara a cara al el Bien Absoluto, a Dios. Por eso cabe la libertad de opción –podemos querer o no querer, querer esto o aquello. Y surge la posibilidad del mal moral;  aunque Dios nos da suficiente capacidad para buscarlo y conseguirlo, como la meta de nuestra vida, que nos hará plenamente felices, tenemos la terrible posibilidad de elegir soberbiamente el propio yo, de buscar una satisfacción egoísta  con desprecio a Dios y  su ley natural,  manifestada a través de la razón.
La realidad de nuestra fragilidad es evidente --se necesita estar en el colmo de la soberbia para no percibir nuestra impotencia cuando nos alejamos de Dios-- .  De allí la necesidad de su ayuda –que llamamos Gracia—, que Cristo nos ha ganado  a través de su vida, pasión, muerte y resurrección; y nos la sigue dando a través de su Espíritu Santo.
           Es por ello que, frente al mal que percibimos en nuestras familias, en nuestro México y en el mundo entero, repetimos confiadamente la invocación de la Vigilia Pascual al inicio del salmo 103:
           “¡Oh Señor, envía tu Espíritu que renueve la faz de la tierra!”

(Continuará)                                                                   Teresa Ochoa Godoy, R.J.M.

domingo, 8 de abril de 2012

Pascua: una fiesta más allá de conejos y huevos de chocolate.


La Pascua es una fiesta compartida. Desde su origen, el mandato bíblico gira en torno a una fiesta comunitaria. Los judíos debían celebrar en familia la cena de Pascua, y si se trataba de una familia pequeña, debían invitar a otra para cenar juntos, hasta dar cuenta del cordero sacrificado, en recuerdo del Paso del Señor.

Los cristianos, deudores de muchas de sus costumbres del pueblo judío, pero sobre todo de sus textos sagrados, y de la Promesa de Salvación, comenzaron haciendo lo mismo. El significado de la Pascua se ajustó para declarar la Pascua cristiana como el paso de Jesús de la muerte a la vida.
Lo que se mantuvo en ambas tradiciones fue la comunitariedad como elemento central para expresar la fe.
Así, los cristianos en la noche de Pascua, rezan alrededor del fuego nuevo, y en grupo escuchan 9 lecturas que preparan al anuncio gozoso de la resurrección.
La fiesta de la comunidad cristiana, se extiende cincuenta días en que la palabra “aleluya”, se escucha frecuentemente, como expresión de alegría. Por eso escuchar estos días, “Felices Pascuas” no es sólo asunto de huevos escondidos y de niños disfrazados de conejos. Se trata de reconocer la existencia de la vida y su posibilidad de recrearla en medio de la comunidad.
La Pascua en ambas tradiciones –judía y cristiana- refleja varias cosas que no se pueden perder de vista, aunque no se viva religiosamente: por una parte, expresa la fe del pueblo creyente en la presencia de su Dios enmedio de su historia; por otra, muestra la experiencia del pueblo que cree de manera comunitaria y construye a su modo, la comunidad; finalmente, la Pascua expresa el regocijo de saberse amado por Dios. Por eso, el saludo “Felices Pascuas”, es un elemento central de expresión de esta fe comunitaria en la acción de un Dios histórico que acompaña a los creyentes en la construcción de la vida.
Así que, “Felices Pascuas”
Publicado en Proyecto Diez 8 de abril, 2012

Esta conferencia se presentó en Iteso en 2024 para ofrecer una reflexión sobre el legado y el impacto de Jorge Manzano SJ en el fomento del ...